sábado, 17 de marzo de 2018

Chupín de pacú


Este es un plato extraño. Es bien conocido en Buenos Aires por los amantes de la pesca deportiva. Aparece en muchos de los recetarios que consulto habitualmente. De sólo evocarlo, se nos sube el alma Paraná arriba, entonando dulces chamamés y apasionadas guaranias… y sin embargo, no hay una sola receta en Sabores con sapucay (uno de los  recetarios que guían esta recopilación). (1)
La imagen pertenece a Patricia Zacarías 
Ya he publicado una receta de chupín. Mi amiga Bárbara Zabala me ayudó a recuperar las recetas que su abuela Anita preparaba en Santa Elena (ciudad rivereña del Paraná ubicada en el norte de la Provincia de Entre Ríos). (2) Allí indagué un poco sobre el origen de este plato. Tomé la opinión de Francisco José Mallmann y dejé volar mi imaginación acompañado por el Diccionario General de la Lengua.
Establecer la etimología de “chupín” puede ayudarnos a establecer indicios firmes sobre el origen de la receta. Efectivamente, Francis Mallmann ensaya sobre el tema en la introducción a su receta “Chupín de pescado con vegetales de primavera”. (3) Allí sostiene dos orígenes posibles para esa palabra. Puede provenir del castellano como corrupción de la palabra chupar (“que es lo que uno hace para tomar todos los jugos deliciosos de los huesos”) o del término italiano “cioppino” (“guiso de los pescadores italianos”). La primera sugiere un origen precolombino e integrado a la geografía de la Cuenca del Plata. La segunda nos lleva a una receta tardía incorporada al acervo de la cocina del Litoral por los inmigrantes en la segunda mitad del siglo XIX. Personalmente, ninguna de las explicaciones me dejó satisfecho.

Mi imaginación, sostenida en la verificaciones que he ido haciendo sobre la sobre esta cocina, me llevó a pensar que el afamado chupín podría estar relacionado con el chupe del Pacífico (una sopa, guiso o caldillo de pescados y mariscos). Para dar algún asidero a mi imaginado origen, busqué en el diccionario de la Real Academia Española. Allí la palabra chupín no tiene relación con la gastronomía, sino con la indumentaria (es una chaqueta corta). Pero aparece la palabra “chupe”. La definición que expone de ésta última es:
Chupe 2.
(Del quechua chupi, sopa).
1. m. Á. Andes, Chile y Pan. Guisado hecho de papas en caldo, al que se le añade carne o pescado, mariscos, huevos, ají, tomates y otros ingredientes.
2. m. Ven. Sopa hecha con caldo de gallina, pollo o camarones al que se le añade leche, granos de maíz, trocitos de papa y queso.” (4)
La proximidad fonética entre “chupi” y “chupín” me alientan a sostener esta idea, aunque no tengo solvencia técnica para sostenerla… necesitaría de la concurrencia de un lingüista.
De todas maneras, no es necesario establecer el origen de una idea gastronómica para incluirla en acervo de una tradición culinaria. Estamos frente a una receta extendida que pertenece a la vez a la cocina regional del Litoral Argentino y a la de la Pampa Húmeda. La variedad de pescados que pueden utilizarse van desde las especies que habitan los grandes ríos (Paraná, Paraguay y Uruguay) hasta los que se pueden conseguir en la costa atlántica bonaerense y lagunas y esteros de ambas regiones.
Voy a utilizar la receta de Patricia Zacarías, la conocida cocinera misionera que ha tenido la amabilidad de acompañarme como guía luminosa en mis exploraciones por la cocina de su tierra.
La imagen pertenece a Patricia Zacarías
Antes de exponer la receta, un comentario acerca del artículo que la contiene. Patricia recoge las opiniones de Francis Mallmann citadas arriba, dejando pendiente el interrogante que nuestro gran cocinero nacional deja planteado. Sin embargo, hay un comentario incidental que nos da una idea firme acerca de la identidad litoraleña de este plato en el sentido ya he expuesto de la incorporación a una dieta regional, no en el de la creación local. Patricia nos dice:
“Recuerdo que de chica siempre se preparaba, en casa, este delicioso guisado después de que mi papá y hermano regresaban de pescar. Teníamos lindo trabajo al eviscerar a estos animalitos de Dios, jejejé. Mi mamá siempre lo preparó con esta receta que les comparto hoy, solo que ella , un poco más práctica, realizaba capas de papa, cebolla, zanahoria, pescado, etc., agregaba el caldo y el vino, fuego bajo y listo.” (5)
Ahora, a cocinar…
Chupín de pacú
Fuente (fecha)
Ingredientes
Pescado de río (Pacú, bagre o moncholo, surubí) cortado en postas (porciones rectangulares) 1 kilo.
Papas grandes 3.
Cebollas grandes 4.
Zanahorias medianas 2.
Caldo de verduras 1 taza.
Vino blanco 1/2 copa.
Tomates 2.
Morrón rojo 1.
Cebolla de verdeo 1/2 taza.
Perejil 1/2 taza.
Pulpa  de tomate 1 taza.
Arroz 0000 150g
Orégano, pimentón, laurel, pimienta y sal a gusto.
Preparación
1.- Hervir el arroz en 450 cc de agua con una cuchara al ras de sal por 20-22 minutos hasta que esté tierno.
2.- Colar, agregar un poco de aceite de oliva y un poco de perejil picado. Esto será nuestra guarnición. Reservar.
3.- Cortar papa, zanahoria, cebolla y tomate en finas rodajas. El morrón en tiras finas, en juliana.
4.- Calentar muy bien una olla con un poco de aceite. Incorporar la cebolla y el ajo, saltear hasta que esté tierno.
5.- Cubrir la cebolla con una capa de papa, después de zanahorias.
6.- Sumar la media copa de vino más el caldo hasta cubrir todos los ingredientes. Cocinar 15 minutos.
7.- Cubrir con una capa de morrón y cubrir con la salsa de tomate. Condimentar con orégano, laurel, pimentón, pimienta y sal a gusto. Finalmente una capa de tomates.
8.- Cuando la papa esté a punto incorporar el pescado cortado en postas. Rectificar sabores (sal y demás) Esparcir cebolla de verdeo y perejil picado por encima.
9.- Dejar cocinar, con la olla tapada, unos 15-20 minutos. Esto depende que tan grueso sea el corte de pescado.
10.- Servir en cazuelas individuales con un poco de arroz.
Comentarios
Desde la infancia, me cuesta aceptar el arroz recocido en este tipo de guisos. Por eso me gusta la propuesta de Patricia porque evita la sobre cocción del grano. Tal vez haría lo mismo con las papas.
Dedicaré algunos párrafos a las recetas que encontré en mis libros.
Recetarios clásicos: No me sorprende no encontrar esta receta en el recetario de Juana Manuela Gorriti; tampoco encontrarla sí, en el de Marta. Casi todas las recetas que componen Cocina Ecléctica corresponden a un corredor diagonal que comienza en el mar de Lima, cruza Los Andes a la altura de los altiplanos del Área Andina Meridional y termina en el estuario del Plata. Es bastante obvio que la escritora salteña que vivió en La Paz, Lima y Buenos Aires, haya cosechado sus amistades en el mencionado ámbito geográfico. Resulta otra obviedad que el libro de Marta contenga recetas del Litoral, ella misma (Mercedes Cullen de Aldao) era oriunda de la ciudad de Santa Fe de la Veracruz. (6) (7)
Sí, en cambio, es curioso que encontremos recetas en los recetarios de Teófila Benavento y Doña Lola y en el Libro de Doña Petrona. Creo que el hecho nos habla claramente de la pertenencia compartida de este plato entre la Región Pampeana y el Litoral y del prestigio que tenía en la cocina burguesa de la primera mitad del siglo XX. Ninguna de estas autoras elige pescado de río, Marta tampoco. Doña Petrona, por ejemplo, propone usar corvina. (8)
Sin embargo, y aquí está el dato más curioso, me parece que estamos frente a dos recetas diferentes. Las versiones de doña Lola y de Teófila Benavento llevan camarones, calamares y otros mariscos. Doña Lola no indica el tipo de pescado. Benavento incluye mero, chanchito y corvina. (9) (10) Esto nos acerca al chupe limeño; pero no sabemos de qué tradición sacaron las respectivas recetas. Por otra parte, las recetas de Marta y doña Petrona sólo llevan pescado… Este hallazgo no nos confirma la identidad entre el chupe y el chupín; pero me incita a seguir buscando
¡Ah! Cocina Ecléctica incluye una receta de chupe limeño.
Recetarios modernos: pocas recetas en estas colecciones. En la ya mencionada composición de Francis Mallmann, el pescado elegido es el llamado salmón blanco. En el libro de Pietro Sorba hay dos recetas, una de chupín de chernia (pertenece a Fernando Hara, chef ejecutivo de UNIK en 2012) y otra de chupín de corvina (pertenece a Héctor Negro chef propietario del restaurante Sarasanegro de la ciudad de Mar del Plata en 2012, y en la actualidad). Ninguna de las tres recetas vuelva a los mariscos o pone su mirada en los pescados de río. (11) (12)
Esto nos hace valorar que la receta de Patricia es tan auténticamente litoraleña como la de la abuela Anita.
Recetarios de cocina criolla: Sólo encontré una receta en El Libro de la Cocina Criolla de Martelli y Spinosa. Lleva el nombre “chupín de manduvé” y una explicación de que éste es uno de los nombres (en guaraní, por cierto) con que se denomina al bagre de arroyo. (13)
Notas y bibliografía:
(1) 2010(c), Presidencia de la Nación, Ministerio de Desarrollo Social, Sabores con sapucay, Gamarra, María Liliana, Proyecto Recetarios Regionales, leído en https://www.desarrollosocial.gob.ar/wp-content/uploads/2015/05/11-Sabores-con-Sapucay1.pdf, el 29 de setiembre de 2017.
(3) 2010, Mallmann, Francis, Siete fuegos, mi cocina argentina, Buenos Aires, V&R, pag. 146.
(4) Leído en http://dle.rae.es/?id=94nUYqA|94ow6xJ, el 1° de octubre de 2017.
(5) 2016, Zacarías, Patricia, “Plato típico del Litoral argentino: Chupín de Pacú”, en PatriciaZacariasMChef, leído el 15 de agosto de 2017 en http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/2016/07/plato-tipico-del-litoral-argentino.html?m=1.
(6) 1890, Gorriti, Juana Manuela, Cocina ecléctica, Buenos Aires, Félix Lajouane Editor (Librairie Générale), 1890. leído en  http://www.biblioteca.clarin.com/pbda/miscelanea/cocina_eclectica/cocina_00indice.htm, el 4 de noviembre de 2011.
(7) C 1957, Cocina tradicional argentina por Marta, Buenos Aires, Distal, nueva edición de La cocinera criolla, facsímil de una edición más moderna (no indica fecha), 2010 (1° edición 1914), pag. 18.
(8) 1942, Gandulfo, Petrona C. de, El libro de doña Petrona, Buenos Aires, 1942, edición 11° (1° edición de 1934), pag. 147.
(9) 1944, L. P. de P., El arte de la mesa. Recetario de doña Lola, Buenos Aires, Guillermo Kraft LTDA, pag. 115.
(10) 1940, Benavento, Teófila, La perfecta cocinera argentina, Buenos Aires, Escuela Taller Divino Rostro, 1° edición de 1894, pp. 75-76.
(11) 2010, Mallmann, Francis, Siete fuegos, mi cocina argentina, Buenos Aires, V&R, 2010, pag. 146.
(12) 2012, Sorba, Pietro, Nueva cocina argentina, 31 cocineros, 224 recetas, Buenos Aires, Planeta, pag. 140 y 190.
(13) 1991, Martelli, Juan Carlos y Spinosa, Beatriz, El libro de la cocina criolla, Buenos Aires, Edicol, pp. 145-146.


sábado, 10 de marzo de 2018

Vorí vorí


Este caldo de gallina con albondiguitas de harina de maíz y queso es típico de la cocina del Área Guaranítica. Discutir su origen es tarea complicada. A todas luces, en su fórmula actual, se presenta como una creación mestiza que imagino muy apetecible en el ámbito de las colectividades de inmigrantes centro europeos, y sus descendientes, que habitan la región. (1)
 Las imágenes pertenecen a Patricia Zacarías, salvo indicación en contrario 
Nuestra cocinera misionera de cabecera, Patricia Zacarías, suministra mucha información sobre este plato:
“Este es un plato de origen Guaraní, típico del noreste argentino (Corrientes y Misiones) y muy arraigado en la gastronomía de Paraguay. Toda esta zona geográfica fue ocupada en el año 1.400 por los Guaraníes (Avá), parte de su cultura gastronómica ha llegado a nuestras manos con algunos agregados que mejoran el sabor y la vista de platos suculentos y sabrosos; la mayoría a base de mandioca, choclo, queso y harina de maíz.
”El Vorí-Vorí es una conjunción de 2 palabras en guaraní para denotar pluralidad. Que significa “bolita-bolita” podríamos traducirlo como “Bolitas de maíz”. Muyyy sabroso.
”El Plato típico es una sopa, generalmente de pollo, donde se sumergen estas bolas de sabor. En particular me gusta comerlos en una especie de guiso, queda mucho más suculento. Y con un plus de que saliendo de lo tradicional lo rellené con queso… ricorrr!!!” (2)
A su vez, en recetarios de cocina del nordeste argentino que uso como base para esta recopilación, Sabores con sapucay, podemos leer:
El nombre borí-borí es esencialmente guaraní. El vocablo borí significa uno, pero boríborí es dos o más. La palabra borí, que duplica su expresión, designa al plato y como es un derivado del español “bolita”, guaranizado fue “borita” y se contrajo a lo que hoy conocemos en la región como “borí-borí” (bolita-bolita). (3)
La receta que expongo pertenece a María Vilma Vera que aprendió a preparar vorí vorí de sus abuelos y padres en la ciudad de Formosa, capital de la provincia homónima. (4) Luego vienen mis comentarios y las apostillas compuestas a partir de la receta de Patricia Zacarías. A cocinar, entonces:
Vorí vorí
Fuente (fecha)
María Vilma Vera (2017)
Ingredientes
Para ocho personas:
Gallina 1.
Zapallo 1 kg.
Harina de maíz ½ kg.
Cebolla de verdeo ½ kg.
Zanahoria ½ kg.
Queso criollo 150 g.
Huevos 3.
Grasa 100 g.
Caldo (cantidad necesaria).
Sal y orégano (a gusto).
Preparación
Caldo:
1.- En un recipiente (olla grande) poner en agua la gallina en trozos y todas las verduras mencionadas, junto con un poco de orégano y sal (se pueden utilizar otros condimentos para saborizar).
2.- Hervir durante 45 minutos o una hora, según la cantidad de caldo.
Borí borí:
1.- Colocar en un recipiente, la harina de maíz, el queso criollo cortado en trozos pequeños, agregar los huevos, grasa y sal a gusto.
2.- Luego se humedece con el caldo caliente hasta formar una masa con la cual se formarán las bolitas (el borí-borí). Una vez que terminamos de armar las bolitas, las agregamos a nuestro caldo y las dejamos hervir por diez minutos, hasta que estén cocidas.
3.- Luego sacamos la olla del fuego, dejamos reposar unos 15 minutos para servir. Si el caldo está muy espeso se lo puede desconcentrar, agregando agua hervida.
Ajuste personal
Me resulta muy complicado usar grasa, fundamentalmente por la falta de hábito. Prefiero recurrir a mi afrancesamiento  habitual y usar manteca.
La autora no lo recomienda (tampoco lo contrario), pero yo uso harina de maíz catete, no polenta.
También es difícil encontrar gallinas en Buenos Aires. Creo que usar pollo de campo de cuatro kilos me hace cometer un acto de herejía venial.
Apostillas sobre la receta de Patricia Zacarías
1.- Patricia introduce una variación personal, hace las albondiguitas rellenas con queso cremoso (no usa queso criollo como Vilma). Por ello, la proporción entre la harina de maíz y el queso (330 g de cada ingrediente) es diferente a la de esta receta. (5)
2.- Patricia si afirma que el vorí vorí debe preparase con harina de maíz catete.
3.- Enriquece el guiso con mayor variedad de verduras (morrones, tomates, etc.), condimentos (pimentón, tomillo, etc.) y vino blanco seco.
4.- Patricia sigue los procedimientos de la codificación académica francesa. Por ejemplo, sellas las carnes antes de agregarlas al conjunto de ingredientes que formarán parte del guiso.
Comentarios
Patricia utiliza la ortografía guaraní: vorí vorí. En cambio, en Sabores con sapucay, prefieren la castellana: borí borí.
Encontré dos recetas en los libros que habitualmente consulto, una debida a Choly Berreteaga y la otra a Juan Carlos Martelli y Beatriz Spinosa.
La autora mencionada en primer término, en el libro La cocina de nuestra tierra, incluye una receta de “borí borí en caldo blanco”. La fórmula tiene algunas peculiaridades. Por ejemplo, no lleva carne de pollo o gallina, sólo se usa caldo de gallina para armar las bolitas que se cocinan en un caldo de zapallo con arroz. (6)
A su vez, Juan Carlos Martelli y Beatriz Spinosa incluyen una receta de “sopa burí” en su El libro de la cocina criolla. Dos curiosidades que contiene: sostienen los autores que se debe usar harina de maíz catete o abatí morotí y proponen armar las albondiguitas con la harina de maíz mezclada con carne picada de la gallina que se usó para el caldo. (7)
Notas y bibliografía:
(1) Imagino que, para los gauchos judíos, el parecido del vorí vorí con los knéidalaj (albondiguitas de harina de matze cocidas en caldo de pollo) debió resultar conmovedor. Podemos ver una receta de este plato típico de la cocina askenazi en 1993, Shua, Ana María, Risas y emociones de la cocina judía, Buenos Aires, Emecé, edición de 2009, pp. 188-189.
(2) 2016, Zacarías, Patricia, “Vorí vorí a mi manera”, en PatriciaZacariasMChef, leído el 28 de julio de 2017 en http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/search?updated-max=2016-08-18T09:35:00-07:00&max-results=7&start=75&by-date=false&m=1.
(3) 2010(c), Presidencia de la Nación, Ministerio de Desarrollo Social, Sabores con sapucay, Gamarra, María Liliana, Proyecto Recetarios Regionales, leído en https://www.desarrollosocial.gob.ar/wp-content/uploads/2015/05/11-Sabores-con-Sapucay1.pdf el 28 de julio de 2017, pag. 31.
(4) Ídem, pag. 30.
(5) 2016, Zacarías, Patricia, Cit.
(6) 2005, Berreteaga, Choly, La cocina de nuestra tierra, Buenos Aires, Editorial Atlántida, pag. 53.
(7) 1991, Martelli, Juan Carlos y Spinosa, Beatriz, El libro de la cocina criolla, Buenos Aires, Edicol, pp. 131-132.


Mbeyú


Estas recopilaciones se proponen dar difusión de la cocina del Litoral Argentino en la gran ciudad, provocando la inclusión de sus ideas gastronómicas en nuestros hogares. En este punto, es necesario que les formule una aclaración. Yo mismo estoy explorando esta tradición culinaria sin conocerla debidamente y, aunque tengo grandes guías, puedo cometer groseros errores de comprensión. Es por ello que a veces apresuro descripciones que pueden ayudar al lector porteño a comprender de qué estamos hablando sin ser estrictamente fiel a las preparaciones originales.
 Las imágenes pertenecen a Patricia Zacarías, salvo indicación en contrario
En ese sentido, sabrán entender si digo que este plato es una especie de tortilla que se prepara con harina de mandioca, manteca o grasa y queso. Su elaboración es muy sencilla y nos permite un buen acceso a la cocina del Noreste Argentino. El mbeyú resume la exuberancia de la selva misionera es plato tan húmedo y tórrido como sencillo y amable.
La imagen pertenece al autor
En este artículo, encontrarán tres recetas con variantes de interés. La primera es la preparación simple tal y como se prepara en la Provincia de Misiones. La segunda, de origen correntino, es dulce. Finalmente, agrego una receta de la autoría de la cocinera misionera Patricia Zacarías que va rellena.
Vayamos por la primera. La autora es Teodora Torres integrante de la Asociación Civil Nuestra Señora del Rosario de la ciudad de Posadas. (1)
Mbeyú
Fuente (fecha)
Teodora Torres (2017)
Ingredientes
Para 8 personas:
Almidón de mandioca 1 kg.
Harina de maíz (si se desea hacer matizado) ¼ kg.
Queso 300 g.
Agua ¼ l.
Aceite o grasa 150 cc.
Sal (a gusto).
Preparación
1.- En un bowl colocar el almidón, la harina de maíz, la sal fina, el queso, el aceite o grasa y mezclar bien.
2.- Agregar el agua y mezclar bien con la mano hasta que quede sueltita y no pastosa.
3.- Calentar la sartén, aceitar y cubrir con la preparación hasta unos 2 cm y llevar a fuego lento.
4.- Una vez que esté suelto o despegado de la sartén, voltear tirando al aire y volver a recibir con la sartén.
Comentarios
1.- No indica el tipo de queso. Patricia Zacarías propone una combinación de queso cremoso, queso de rallar y gruyere. El queso cremoso se corta en cubitos pequeños, los quesos de pasta más dura conviene integrarlos rallados. En la receta que sigue, en este mismo artículo, la se propone utilizar queso de “cáscara colorada” rallado.
2.- Para entender el estado de la masa, ésta debe quedar como el producto del arenado de harina y manteca que constituye el paso previo para hacer una masa quebrada francesa.
3.- Desde luego que puede reemplazarse la grasa por manteca. Si el queso está bien cortado, el arenado será fácil de hacerlo con ella.
Quien ha seguido mis publicaciones en El Recopilador de sabores, ha podido percibir con facilidad que no soy muy afecto a los postres y la repostería. Las razones son varias y no vienen al caso; pero, como me siento en falta, voy a incluir una receta de mbeyú dulce.
La que publico a continuación pertenece a Graciela Ramona Ojeda. La aprendió en el seno de su familia en la ciudad de Corrientes (la misma que lleva el bello nombre de “Ciudad de Vera de las Siete Corrientes”). La preparación resultante es de un dulzor moderado; pero la recomendación de su servicio con dulce de leche que hace la autora la transforma en un postre más que interesante. (2)
Esta receta, como la anterior, fue tomada del libro Sabores con Sapucay que editó el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. En ese libro y en la página Web de Patricia Zacarías encontrarán muchas recetas dulces. En especial, mermeladas y otras conservas que aprovechan la exuberancia frutal de la región.
Antes de la receta, un poema, tal vez de autor anónimo, publicado junto a ella en el libro. Lo expongo aquí porque nos habla de la dulzura de la cultura regional que pudimos entrever quienes hemos escuchado “dulces melodías en guarní” en muchas oportunidades a lo largo de nuestra vida.
“Estoy muriendo de ganas
por qué no te atreves tú
con esas manos benditas
a hacerme un rico mbeyú.
Comienza mezclando siempre
almidón, poquito de manteca y huevo
la sartén lista y caliente
y agrégale un rico queso.
Si a comer mbeyú me dices
soy el primero de la lista
no hace falta que me grites:
abran cancha, abran pista.
Ahora sí que estoy llenito
igualito que un ñandú
he comido cinco y pico
de este bendito mbeyú.” (3)
Mbeyú dulce
Fuente (fecha)
Graciela Ramona Ojeda (2017)
Ingredientes
Para hacer entre 45 y 60 mbeyú
Almidón de mandioca 1 kg.
Queso cáscara colorada 300 g.
Huevos 3.
Manteca 100 g.
Naranjas 3.
Sal y leche (cantidad necesaria).
Dulce de leche (opcional).
Preparación
1.- Colocar en un recipiente el almidón de mandioca, la ralladura de una de las naranjas, el jugo de las naranjas, la mitad de la manteca y mezclar todo con las manos.
2.- Rallar el queso, incorporar los huevos batidos y seguir mezclando hasta que todos los ingredientes se unan.
3.- Si la preparación está muy seca, agregar la leche en cantidad necesaria para que se humedezca. La preparación tiene que quedar granulosa al frotar con las manos.
4.- Calentar una sartén mediana, colocar un trocito de manteca, esperar que se derrita todo y colocar en forma de lluvia un poco de la preparación y aplastar con los dedos.
5.- Tapar y cocinar por 5 minutos.
6.- Con la ayuda de la tapa dar vuelta y seguir cocinando por 5 minutos más y retirar de la sartén.
7.- Continuar de la misma manera con toda la preparación.
8.- Se puede comer solo, acompañando una comida o en forma de panqueque, relleno de dulce de leche.
Comentarios
1.- Graciela no dice nada acerca del grosor de la masa que debe llevarse a la cocción; pero la indicación de que la cantidad de ingredientes da para 45 a 60 mbeyú y la sugerencia de servirlos como panqueques, nos permite suponer que se trata de porciones de escaso grosor.
Les propongo ahora la receta de mbeyú relleno que es una creación de Patricia Zacarías. (4)
Aquí es necesario formular una aclaración. Patricia habla de fécula de mandioca y las recetas dicen usar almidón de mandioca. Patricia me ha explicado que harina, fécula y almidón de mandioca son el mismo producto. De la mandioca se obtiene también la fariña, que suele recibir la denominación de tapioca, un producto muy consumido en el Brasil. (5)
Mbeyú relleno
Fuente (fecha)
Ingredientes
Fécula de mandioca 500g.
Queso fresco o cremoso 200 g.
Manteca fría 150g.
Aceite de girasol 50ml.
Queso rallado (el de paquete) 30g.
Queso gruyere o sardo fresco rallado 100g.
Sal a gusto.
Huevo 1.
Leche cantidad necesaria.
Para el relleno: Queso fresco, puede ser mozarella.
Preparación
1.- En un recipiente colocamos la fécula de mandioca, la manteca fría en cubos, el queso fresco o cremoso, el queso rallado de paquete y el gruyere, sal a discreción.
2.- Realizar un arenado con estos ingredientes (desmenuzar con las manos).
3.- Agregar el huevo y el aceite.
4.- Mezclar sin amasar. Agregar leche si la mezcla se siente seca. La preparación debe quedar como grumosa (como queso rallado) algo húmeda.
5.- Colocar una sartén a fuego muy bajo (corona). Calentar la superficie y agregar apenas 1-2 cucharadas de aceite.
6.- Esparcir la preparación en la sartén, lo suficiente como para tapar el fondo. Con una cuchara haremos presión en la superficie del mbeyú hasta que se vea compacto.
7.- Agregar en el medio el relleno. Repetir el paso anterior (paso 5).
8.- Cocinar hasta ver en los extremos un color dorado. Dar vuelta cocinar unos minutos más.
9.- Servir preferentemente caliente.
Comentarios
1.- Patricia sigue estrictamente la práctica del arenado, codificada por la cocina francesa, por eso usa la manteca fría. He visto otras recetas en que se usa la manteca derretida. (6)
Me parece que la elaboración del mbeyú es suficientemente sencilla y atractiva como para que no rehúsen mi invitación a practicarla. Pero antes, un párrafo sobre los magros hallazgos que hice en mi búsqueda por los recetarios argentinos.
Sólo hay una receta en el libro de Margarita Elichondo. No difiere sustancialmente de las que he expuesto, salvo por la ausencia del arenado y la técnica de cocción que propone. Efectivamente, lleva la masa a una sartén con tapa sobre la que se agregan brasas. Es una técnica frecuente en los recetarios del siglo XIX que tienen recetas concebidas para fogones de leña, en cocinas que carecían de horno. Obviamente, esta técnica no hace necesario voltear el mbeyú para terminar su cocción. (7)
Notas y bibliografía:
(1) 2010(c), Presidencia de la Nación, Ministerio de Desarrollo Social, Sabores con sapucay, Gamarra, María Liliana, Proyecto Recetarios Regionales, leído en https://www.desarrollosocial.gob.ar/wp-content/uploads/2015/05/11-Sabores-con-Sapucay1.pdf el 28 de julio de 2017, pag. 42.
(2) 2010(c), Presidencia de la Nación, Ministerio de Desarrollo Social, Sabores con sapucay, Gamarra, María Liliana, Proyecto Recetarios Regionales, leído en https://www.desarrollosocial.gob.ar/wp-content/uploads/2015/05/11-Sabores-con-Sapucay1.pdf el 28 de julio de 2017, pag. 22-23.
(3) Ídem.
(4) 2016, Zacarías, Patricia, Mbejú relleno, en PatriciaZacariasMChef, leído el 28 de julio de 2017 en http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/2016/01/delicioso-mbeju-relleno.html?m=1 .
(5) 2017, Patricia Zacarías a Mario Aiscurri, correo-e del 9 de agosto.
(6) Leído en https://www.youtube.com/watch?v=XnSQAnrRsc0, el 24 de setiembre de 2017.
(7) 1990, Elichondo, Margarita, La cocina criolla. Memoria y recetas, Buenos Aires, Ediciones del Sol, 2008, pp. 138-139.