Ir a Parte III
Había yo reunido suficientes
testimonios para dar cuenta de la creación y originalidad de los sorrentinos
marplatenses. Di con las familias creadoras, documenté con testimonios directos
las circunstancias en que tres familias oriundas de la ciudad de Sorrento
(Vépoli, Pérsico y D’Orso) dieron a la luz esta creación. (ver nota (15))
Referencia de la imagen en (a)
Pero rápidamente se encendió
un debate que asociaba nuestra pasta a unos ravioles de Capri que ya existirían
en Sorrento antes de la migración de estas familias y que habrían sido el
antecedente inmediato de nuestra pasta. (ver nota (17))
Expuestos los argumentos y
documentados, di por cerrado el debate y di por finalizadas mis indagaciones
(ver Parte III). Pero, mi querida amiga Adriana De Caria lo reabrió con un
hallazgo casual…
V
La pista en la Ciudad de Sorrento
El
hallazgo inesperado de Adriana De Caria
Cuando yo estaba a punto de
publicar el mencionado artículo, Adriana estuvo en Sorrento. Lo que vivió allí a
mí me pareció revelador, y a ella también. Si bien me limité a reseñar sus
hallazgos, lo dicho, en lo personal había dado por cerrado el debate. Adriana publicó
sus hallazgos, en tres partes, en su blog, La
Instigadora culinaria.
Me parece oportuno volver a
ellos y explayarme un poco sobre el asunto.
En el primero de sus
artículos, en el que mi amiga tiene la amabilidad de mencionarme, nos cuenta
que el administrador del hotel en el que ella se alojó en Sorrento, había
resultado ser sobrino de Chiche Véspoli. Su nombre es Gianfranco Gargiulo.
Lo primero que Gianfranco le
dijo, en cuanto se enteró que era argentina, “Mi tío fue el creador de los
sorrentinos en Mar del Plata”. Esa expresión, con impacto de cross a la
mandíbula, vale por sí sola, sobre todo viniendo de alguien que vivió toda su
vida en Sorrento.
Adriana le
solicitó si podía hacerle una entrevista y Gianfranco accedió. Expongo aquí
detalles que resultan importantes según mi humilde opinión:
·
La
familia Véspoli emigró a La Argentina en 1900 y Carlos Argentino, “Chiche”,
nació en nuestro país a fines de los años veinte.
·
En
los años cuarenta, el restaurante de la familia empezó a ofrecer los
sorrentinos.
·
Gianfranco
probó lo sorrentinos personalmente, porque su tío Chiche iba a Sorrento con una
cocinera. Afirma que no se parecen en nada a los ravioles que se hacían en la
zona en tiempo de esas visitas.
·
Y
concluye con esta afirmación: “Sí, también nuestros ravioles tienen la misma forma, pero el sabor es
distinto; es mucho más suculento el sorrentino, tiene un sabor definido,
buenísimo, pero diferente. Puedo afirmar sin duda que no hay sorrentinos en
Sorrento; tenemos algo distinto.” Adriana publicó la transcripción traducida de
la entrevista y el enlace al audio de la misma en italiano, publicada en
Youtube (19)
En el artículo siguiente,
Adriana explora el tema de los ravioles capreses. Expone la receta del
periodista gastronómico Luciano Pignataro quien afirma que estos ravioles se
hicieron conocidos en los años sesenta y setenta, y que, nacidos en Capri, llegaron
finalmente a Sorrento. Adriana sigue sosteniendo, en este artículo, que esa pasta es el ancestro
de nuestros sorrentinos. (20) En la foto que publica Pignataro, se parecen más
a nuestra pasta que la versión que ofrecía Maurizio De Rosa en su pizzería San
Paolo, en el barrio de Palermo. (ver imagen en la nota (17))
La imagen es de Luciano Pignataro y fue publicada por Adriana De Caria (ver nota (20))
Sin embargo, aunque el
relato familiar de Gianfranco no nos permite establecer una cronología precisa,
no pareciera que la familia Véspoli haya conocido una pasta que nacida lejos
del pueblo y que se puso de moda sesenta años después de la migración a La
Argentina. No sé cuándo fue por primera vez que don Chiche viajó a Sorrento,
pero la hipótesis de que los sorrentinos marplatenses son el ancestro de los
ravioles de Capri no debe descartarse.
En el tercer artículo,
abandona la idea de los ravioles capreses como antecedente directo, sosteniendo
que la creación fue marplatense. La familia Véspoli habría dado a luz esta
pasta inspirada en la memoria de los ravioles de la zona de Sorrento. (21) Este
artículo está lleno de ideas nutritivas acerca de cómo se construye una cocina
con identidad propia a partir de influencias diversas
Mi amiga, llegó a estas
conclusiones que, finalmente confirmó, cuando asistió a la presentación de la
novela Sorrentinos de Virginia Higa
un año después.
La
el debate y la disputa se cierran definitivamente
A pesar de mis esfuerzos
argumentativos, el debate sobre la creación argentina de los sorrentinos recién
fue totalmente cerrado con la publicación de una novela, llamada, precisamente,
Sorrentinos. La autora, Virginia
Higa, descendiente de la familia Véspoli, expone ficcionalmente la creación de
su familia y ya nadie discute eso.
En cuanto a la disputa
interfamiliar, la novela se limita a la competencia en la comercialización de
esa pasta entre las familia Vespolini y Montecarlini (tales los nombres que les
asigna en la ficción), eludiendo así a la discusión sobre quienes fueron los verdaderos
actores en la creación.
Yo obtuve testimonios de
primera mano. Después de escuchar de Patricia Véspoli quien me dijo que su
abuela y la abuela de Horacio Pérsico eran amigas, me fui hasta la fábrica de
pastas Pérsico Sorrentinos Mar del Plata y me entrevisté con Susana, la hermana
de Horacio. Nunca estuve tan cerca de la primera en que se sirvieron los sorrentinos
sobre una mesa, pero algo que ella me dijo, cuando yo me estaba yendo cierra para
mí la disputa por la autoría individual de esta pasta.
Su frase dicha como al pasar
me dio a entender que se trataba de una creación de las nonnas sorrentinas. Comprendí
entonces que allí estaba la verdad que buscaba, la del verdadero creador de los
sorrentinos…
Con la idea firme de que se
trataba de una creación comunitaria, me llamé a respetuoso silencio.
Ir a Parte V
Notas
y referencias:
(15) 2015, Aiscurri, Mario,
“Julio en Mar del Plata: la misteriosa invención de los sorrentinos”, en El Recopilador de sabores entrañables,
leído en https://elrecopiladordesabores.blogspot.com/2015/12/julio-en-mar-del-plata-ii-la-misteriosa.html
el 19 de febrero de 2026.
(17) 2017, Aiscurri, Mario,
“El misterioso origen de los sorrentinos (final respetuoso)”, en El Recopilador de sabores entrañables,
leído en https://elrecopiladordesabores.blogspot.com/2017/12/el-misterioso-origen-de-los-sorrentinos.html
(19) 2017, De Caria,
Adriana, “Sorrentinos argentinos (Parte I)”, en La Instigadora culinaria, leído
el 23 de febrero de 2026 en https://lainstigadoraculinaria.wordpress.com/2017/07/23/sorrentinos-argentinos/.
La grabación de la charla con Gianfranco Gargiulo en https://www.youtube.com/watch?v=j-d1ybF-ku0&t=57s
(23 de febrero de 2026)
(20) 2017, De Caria,
Adriana, “Sorrentinos argentinos (Parte II)”, en La Instigadora culinaria,
leído el 23 de febrero de 2026 en https://lainstigadoraculinaria.wordpress.com/2017/07/23/sorrentinos-argentinos-parte-ii/.
(21) 2017, De Caria,
Adriana, “Sorrentinos argentinos (Parte III)”, en La Instigadora culinaria,
leído el 23 de febrero de 2026 en https://lainstigadoraculinaria.wordpress.com/2017/07/23/sorrentinos-argentinos-parte-iii/.



















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