sábado, 7 de noviembre de 2026

Salta (II), de regreso al Valle de Lerma (2026 / abril / del 21 al 25)

Ir a Salta (I)

III Nuestra Señora de la Candelaria de la Viña… y, antes, algo más

Habíamos tenido una cena bastante decepcionante, en el día de nuestra llegada, en el restaurante la Nueva Criollita. Siempre hemos comido bien allí. Pero esta vez, todo empezó muy mal.

Las imágenes pertenecen al autor

Uno de mis rituales favoritos en la Ciudad de Salta es comer unas empanadas con una jarrita bien fría del sabroso torrontés de damajuana de la bodega Domingo Molina. La sorpresa fue, esta vez, que me lo sirvieron a temperatura ambiente… eso sí, me agregaron hielo aparte. Inexplicable. La encargada me dijo que todos lo toman así, con hielo, porque es un vino de damajuana. Le dije que esta era la octava vez que iba a Salta en los últimos veinte años, y que eso nunca me había pasado, ni aún en ese establecimiento en dónde estuvimos hace tres años.

Pedimos empanadas, no son las mejores de Salta, pero estaban razonables, y una cazuela de cabrito. El cabrito, que tardó cincuenta minutos, estaba sabroso, pero duro.

Doña Salta

Creo que no volveré a ese sitio. Pasados dos días, decidí tomare revancha en Doña Salta, frente a la Iglesia de San Francisco. Pero, cuando salimos del hotel, aún era temprano. De modo que decidimos hacer antes una visita al Museo de Antropología de Salta.

Doña Salta

En el día anterior, bajando de la ciudad sagrada, recorrimos el pequeño museo del poblado de Tastil. La exposición era muy buena y me hizo recordar a la que había visto en este museo de Salta al que estábamos yendo.


Las cosas estaban algo cambiadas desde la última visita que hicimos en 2023. Tiene algún sentido, las exposiciones siempre cambian en los museos que tiene un amplio patrimonio como éste. Vimos algunas mejoras (como por ejemplo, la habilitación de la terraza para actividades al aire libre y la exposición permanente ordena a partir de una idea conductora que platea sobre el desarrollo del homo sapiens a partir de caminatas y traslados). También vimos algunos errores en esa exposición permanente (la ausencia de referencias a las poblaciones del Chaco Salteño y, entre las tecnologías desarrolladas en el ámbito de la Provincia, la ausencia del trabajo con metales antes de la ocupación de los Incas).

Pregunté por la exposición sobre Tastil. Me dijeron que había sido traslada al museo del poblado que habíamos visto el día anterior… ¡Con razón todo me parecía familiar en este pequeño, pero bello e interesante museo!


Siempre es bueno ir a este museo cuya arquitectura modernista de los años sesenta y setenta del siglo pasado no deja de conmoverme… Ésta no fue la excepción.

De allí a doña Salta, donde comimos empanadas de charqui, humita en chala y tamales. Todo ello acompañado con la consabida jarra del torrontés de Palo Domingo… Esta vez frío, como corresponde.


La comida estaba muy bien, en especial las empanadas de charqui. Tal vez lo más flojo fue la humita. La música folklórica de fondo sumaba un montón.

Terminamos la jornada diurna caminando hasta San Juan y Alberdi para ver la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria de la Viña. Una maravilla de arquitectura barroca, restaurada hace algunos años. Sorprende el cromatismo de sus paredes.


En la reconstrucción participó la arquitecta Rosario Sola, hermana de Fernanda. No me he comunicado con ella, pero creo que los colores obedecen a la disposición original.

Lamentablemente eran cerca de la 3 de la tarde y el templo estaba cerrado. Por ese motivo no pudimos contemplar su interior. Quedará para otro viaje.

IV La Casona del Molino

Ir a Salta y no llegarnos hasta la Casona del Molino nos ha parecido siempre que viviríamos de un viaje incompleto. Decidimos ir.


Tuvimos mucha suerte porque llegamos sobre la hora y sin reserva. Al abrirse la puerta, hacen entrar a las personas de la cola, respetando el aforo. Nos hicieron entrar y fuimos casi los últimos… La concurrencia era de una verdadera multitud. Quedó mucha gente esperando afuera para contar con la posibilidad de entrar más tarde, cuando alguien se retirara.

La Casona es un lugar amable. Casi la única peña a la que concurren los salteños. Todo es genuino allí, desde la música hasta la comida.

Era jueves. Nos tocó uno de los salones de la Casona. Preferimos ese lugar, aunque muchos prefieren el patio, el quincho y hasta un sector lateral en donde la música casi ni llega.

Locro en La Casona del Molino

En nuestro salón había un par de músicos que cantaron clásicos, antiguos y modernos, de nuestro folklore.

La atención de los mozos es excelente, teniendo en cuenta la multitud que había en el local. Comimos un locro excelente y muy buenas empanadas. Salimos con la sensación de que el viaje ya estaba completo; pero no, faltaba algo. El viernes teníamos que ir a casa de Fernanda.

V Reunión familiar en lo de Fernanda Sola

Nuestro viaje terminó en una comida casa de nuestra amiga Fernanda a la que asistieron sus hijos Felipe y Mariana, su nuera y su yerno, sus dos nietos y unos amigos de Felipe.

Guaschalocro con choclos de maíz capia

Nuestra amiga cocinó un tremendo guaschalocro (=casi locro). Se trata de una sopa de verano que reemplaza el maíz con choclo y contiene elementos menos calóricos que el locro. En este caso, el choclo era de maíz capia, una variedad de maíz autóctona y que se produce en los Valles altos y quebradas del Noroeste Argentino y es muy valorado por la población local. El tiempo del capia (tardío, hasta Semana Santa) es tiempo de fiesta y de gastronomía familiar. Esta variedad se preservó de modificaciones genéticas de laboratorio, lo que impide, por fortuna, cultivarlo fuera de temporada. Un verdadero lujo de comunión entre lo humano y lo natural. Lo sazoné con ajíes nativos, kitucho y ulupica que me proveyó Felipe. Una verdadera fiesta de afectos y sabores.


Un viaje con aristas mágicas y entrañables no podía no terminar de la mejor manera, en una celebración de la amistad… Volvimos a Buenos Aires henchidos de salteñidad (sentimiento muy propicio para Haydée y para mí que amamos esa provincia, y su ciudad Capital).

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