No publico demasiadas recetas dulces, porque no tengo ni inclinación ni habilidad para estas preparaciones. Adicionalmente no como demasiados dulces, lo que me quita el incentivo de esmerarme en la materia. Pero esta receta es especial, y no sólo porque los probé y estaban deliciosos, sino también por el carácter rural del postre.
La reproduje tal y como
mi prima Norma me la contó. El lector avisado no me dejará mentir ya que advertirá
rápidamente el carácter campero de la receta desde el primer paso. Es que Norma
me dijo “juntar los higos”, dando por supuesto la existencia de una higuera en
la casa familiar.
Ésta es otra de las
recetas que Norma aprendió de su madre cuando vivía en el campo, cerca de la
Estación French a 15 kilómetros de la ciudad de Nueve de Julio. Este origen sí
que me dio el incentivo para publicarla.
Si el lector intenta
hacerla, deberá contar con cierta sensibilidad, porque el relato de Norma es,
si se me permite la expresión, puramente sensual. Como en muchas otras cosas
que prepara, usa los sentidos para llegar a los puntos adecuados de cocción,
texturas y aliños (en este caso, el manejo del azúcar en el almíbar en que los
higos recibirán su segunda cocción). (1)
Estimado lector hágalos,
no se arrepentirá.
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Higos en almíbar |
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Fuente (fecha) |
Norma Rodríguez (2025).
Receta que la madre hacía en el ámbito rural del Partido de Nueve de Julio. |
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Ingredientes |
Higos 1 kg. Azúcar 700 gr. Agua cantidad necesaria para hervir los higos y hacer el
almíbar. |
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Preparación |
1.- Juntar los higos. 2.- Lavarlos bien. 3.- Darles un hervor, ni demasiado fuerte ni demasiado largo,
para quitarles la textura lechosa. 4.- Sacar los higos, cuando ya cambiaron un poco el color, con
un tenedor para que queden pinchados. 5.- Ponerlos en una bandeja. 6.- En una olla, poner el azúcar y agregar agua hasta cubrir
un cm o dos por encima de la misma. 7.- Hervir el azúcar hasta que se disuelva y agregar los
higos. 8.-
Someter los higos a un hervor suave con el almíbar por media hora. 9.-
Repetir la operación tres o cuatro veces, dejando pasar doce horas, por lo
menos, entre una y otra. Los higos deben toman color y el almíbar, un punto
de hilo. 10.-
Dejarlos atemperar y ponerlos en un táper de plástico. Se los puede conservar
en el freezer hasta por un año. 11.-
Para consumirlos, basta con sacarlos un rato antes del freezer. |
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Comentarios |
1.- En el primer hervor (pasos 4.- y 5.-), no hay que dejarlos
que se pongan muy oscuros. 2.- El hervor (paso 8.-) tiene que ser suave para que no se
consuma todo el almíbar y los higos no se pongan muy negros. 3.- En el freezer no se congelan del todo porque tienen azúcar,
pero se conservan bien. |
Norma me cuenta,
como dice la receta, que se pueden conservar en el freezer hasta por un año;
pero aclara que, en su casa, nunca llegan a ese tiempo porque allí “se comen todo”.
De
este modo llegamos al final de nuestro viaje a través del país del chorizo seco
bonaerense. Nos despedimos de los primos y de tía Chocha hasta el próximo viaje.
¡Ah!
Pero antes de abandonar la ciudad, pasamos por Casa Faustino para adquirir una buena
porción de chorizos secos que compartimos con la familia en Buenos Aires.
Notas
y bibliografía:
(1) El lector podrá verificar este modo de cocinar en otras recetas que publiqué de Norma. Ver 2025, Aiscurri, Mario, “Berenjenas en escabeche y paté (Norma Rodríguez)”, en El Recopilador de sabores entrañables, leído el 2 de enero de 2026 en https://elrecopiladordesabores.blogspot.com/2025/12/berenjenas-en-escabeche-y-pate-norma.html.


