sábado, 14 de julio de 2018

Chipaffles de Patricia Zacarías


Esta receta la incluyo en esta recopilación; pero no por tratarse de una preparación típica del Nordeste Argentino, sino porque muestra la creatividad de Patricia Zacarías. Se encuentra en su blog que invito a los lectores a ojear. (1)
 Las imágenes pertenecen a Patricia Zacarías 
El recetario de nuestra guía en materia de la cocina del Área Guaraní es digno de ser tenido en cuenta sobre todo por profesionales y aficionados a la repostería. Ocurre que ésa es, precisamente, la especialidad de Patricia.
Sin embargo, si miramos las cosas desde otro ángulo, la mezcla de una idea gastronómica (los waffles) con un producto local (la mandioca) no deja de enseñarnos algo acerca de la cocina del Nordeste Argentino. Esta tradición culinaria, como otras de nuestro país, posee un atributo que le da identidad: su eclecticismo, su capacidad para fusionar lo impensable.
De modo que, a sacar la wafflera del aparador y a practicar esta receta.
Chipaffles
Fuente (fecha)
Ingredientes
Almidón de mandioca (yuca) 350g.
Sal 4g.
Polvo para hornear (químico) 1 cucharadita.
Queso duro rallado (puede ser reggianito o sardo) 50g.
Queso paraguay o queso mar del plata 200g.
Manteca o margarina 175g.
Huevos 2.
Preparación
1.- Realizar una masa consistente haciendo un arenado con la manteca y el almidón. Después agregar sal, huevos y queso. Si falta humedad para unir incorporar otro huevo. NO AGREGAR NI LECHE NI AGUA. Amasar por un rato, como 10-15 minutos.
2.- Extender la masa de un grosor de 1 1/2 cm cortar según la forma de la wafflera. Yo 4 rectángulos.
3.- Calentar muy bien la máquina. Pincelar con manteca. Cocinar la masa 15-20 minutos según lo crocante que deseen que tenga el waffle.
4.- Esperar si pueden que se temple un poco. Comer acompañado de un buen mate cocido (infusión).      
Comentarios
“Buenas!! Hoy les dejo una receta que me inspiró una tarde fría que quería comer Chipa, pero Shaaa!! Sin mucho trabajo.
”Receta SUPER FÁCIL... lo llamé; CHIPAFFLES porque es una chipa que se cocina en waflera.
”Queda súper crocante y se intensifica más los sabores de los quesos. Una delicia para disfrutar una tarde fría acompañado de un buen mate, café o mate cocido.”
Notas y bibliografía:
(1) 2016, Zacarías, Patricia, PatriciaZacariasMChef, leído el 2 de enero de 2018 http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/.
(2) 2016, Zacarías, Patricia, “Chipaffles: Chipa y Waffles a la vez”, en Op. Cit., leído el 2 de enero de 2018 en http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/2017/07/chipaffles-chipa-y-waffles-la-vez.html?m=1.


sábado, 7 de julio de 2018

Chipa Guazú


Chipá guazú es una receta típica del Área Guaraní. Su denominación significa torta grande. Ya he dicho en otros artículos que la palabra chipa se traduce al castellano como torta, respondiendo a todas las acepciones que esta palabra tiene en relación con la comida (panificaciones hornadas, pasteles, tortas fritas, etc.). (1) En este caso, estamos frente a un pastel horneado que se parece al pastel de choclo que se encuentra en la Cordillera de Los Andes desde el Área Andina Meridional hasta la Patagonia.
 
 Las imágenes pertenecen al autor, salvo indicación en contrario
Es muy difícil establecer una diferenciación tajante entre chipas y pasteles. Según las recetas que he consultado (ut retro), la base de ambas preparaciones consiste en llevar al horno una pasta compuesta de choclo rallado, huevos y quesos semi-blandos. Intentaré señalar algún detalle que identifique las diferencias.
En el del chipá guazú, la mezcla puede tener cebolla rehogada y algunos ingredientes que acompañan en distintas variantes que no producen diferencias esenciales (leche, aceite o grasa, polvo de hornear, etc.). En casi todos los casos, la pasta se cocina enteramente en el horno.
En el pastel de choclos, los choclos se suelen cocinar antes de ser llevados al horno. Además, y este no es un detalle menor, puede estar rellena con un picadillo de carne o pino (denominación que, en idioma mapudungún, recibe este relleno en el sur de Chile).
No debe sorprendernos que haya más semejanzas que diferencias en estas preparaciones con maíz en el Norte Grande Argentino. Sabemos que el intercambio de ideas gastronómicas entre el área Andina Meridional y el Área Guaraní ya existía desde antes de la llegada de los españoles. (2)
Como es habitual en estas recopilaciones de recetas del Nordeste Argentino, utilizaré la receta publicada en el libro Sabores con Sapucay editado por el Ministerio de Desarrollo de la Nación en 2010. (3) Sobre ella, formularé comentarios siguiendo la receta publicada por Patricia Zacarías en su blog personal. (4)
Sobre el final del artículo, pasaré revista a las recetas de chipá guazú y pastel de choclos que encontré en los recetarios de cocina argentina que habitualmente consulto para verificar la extensión espacio temporal de las comidas que publico en El Recopilador.
Pero antes un comentario que acompaña al chipá guazú en Sabores con Sapucay:
“Cuentan sobre esta receta los integrantes de la Sala Sum II de Posadas, Misiones, quienes lo preparan con maíz blanco: “Nosotros comemos comidas típicas en días de lluvia. Por ejemplo, chipa, mate cocido o tomamos mate acompañado con chipitas de almidón. Para el almuerzo, preparamos chipa guazú y lo compartimos en familia con los abuelos, tíos. También para la merienda preparamos chipa batida con queso y mate amargo, o a veces de leche y para la cena comemos sopa paraguaya y una buena taza de leche”.” (5)
Patricia, a su vez, nos brinda alguna información que nos habla de la identidad de la receta:
“Es típico encontrar esta rica Chipa en la mesa de las familias del Noreste de Argentina y de nuestros vecinos: Paraguay y Brasil. Toda esta zona geográfica fue ocupada en el año 1400 por los Guaraníes (Avá), parte de su cultura gastronómica ha llegado a nuestros días. Claro que con algunos agregados que mejoran el sabor y la vista de platos suculentos y sabrosos.
”El nombre por lo tanto deriva del guaraní "Chipa": torta y "Guazú": Grande. Hace alusión de que es la chipa más grande de las más de 50 chipas que se conoce en la zona.” (6)
Ahora, a cocinar.
Chipá guazú
Fuente (fecha)
Programa Pro-Huerta de la ciudad de Formosa (2010)
Ingredientes
Choclo amarillo ½ kg.
Leche 1 taza.
Huevos 3.
Cebolla picada 1.
Grasa 3 cucharadas.
Queso criollo 300 g.
Sal y pimienta (a gusto).
Preparación
1.- Rallar o pisar la mitad de los granos.
2.- Batir los huevos hasta espumar bien.
3.- Agregar la sal y la pimienta, la leche y batir bien.
4.- Incorporar todo el choclo.
5.- Freír la cebolla en la grasa, entibiar e incorporar.
6.- Desmenuzar el queso con las manos e incorporar a la mezcla.
7.- Enmantecar y enharinar un molde rectangular.
8.- Cocer en horno moderado hasta que esté firme y la superficie dorada.
9.- Desmoldar y cortar en porciones.
10.- Reservar caliente o tibio.
Apostillas con la receta de Patricia Zacarías.
1.- La cocinera misionera nos dice que “Las recetas varían según el cocinero que lo prepara. Yo, por ejemplo, no le agrego leche, pero si más huevos. El resultado es que el Chipa Guazú queda más húmedo.”
2.- Patricia le pone cantidades casi iguales de queso y choclo.
3.- Ofrece, también, una receta de pastel de choclo dulce, originario del Brasil. (7)
Ajuste personal
Sin duda, por diversas razones, y no precisamente por el sabor, reemplazo la grasa por aceite de oliva o por una combinación de aceite de oliva y manteca.
También prefiero la versión de Patricia que reemplaza la leche por tres huevos más.
Comentarios
La receta habla de “rallar o pisar” la mitad de los granos. Esto debe entenderse de este modo: rallar en caso en que se cuente con las mazorcas enteras, pisar en el caso en que los choclos hayan sido desgranados previamente. En el primer caso, la mitad de las mazorcas se rallan y la otra mitad se desgranan con un cuchillo. Este procedimiento da una textura especial a la mezcla, ya que queda cremosa, pero con tropiezos.
Pasemos revista, ahora, a las fórmulas publicadas en los recetarios argentinos. Para facilitar la distinción entre el chipá guazú guaraní y el pastel de choclo andino procederé a reseñar todas las recetas encontradas sobre ambas preparaciones.
La imagen pertenece a Patricia Zacarías
La receta que publica en Buenos Aires el diplomático chileno José Eyzaguirre tiene varios detalles de interés. En primer lugar, la denominación, “pastel de maíz”. En segundo lugar, el origen chileno que le atribuye. Finalmente, la inclusión de precisas ideas codificadas por la culinaria francesa. Cocina primero el choclo rallado en una salsa bechamel. Agrega luego yemas y clara batidas. Finalmente lleva el pastel al horno. La pasta de choclos, bechamel y huevos puede ser una base “que sirve para cubrir el pino u otro relleno”. Ya hemos dicho arriba que la palabra “pino” significa relleno de carne en mapudungún. Don José concluye su receta con el procedimiento para preparar un buen pino con pasas de uva para este pastel. De modo que admite las dos versiones el pastel puede ir con o sin pino. (8)
Doña Lola tiene tres recetas de pastel de choclo, dos dulces (choclo quemado con merengue y pastel de choclos con frutas) y una salada (pastel de choclo especial). En los primeros, el choclo rallado se cocina antes de ser llevado al horno. En el último, el pastel se prepara como si fuera de papas con un relleno de carne, entre dos capas de choclo. En ningún caso se agrega queso y cebolla rehogada al choclo rallado. (9)
En su libro de cocina criolla, Juan Carlos Martelli y Beatriz Spinosa incluyen una receta de chipá guazú. La pasta se prepara con los choclos rallados, grasa o manteca, leche y huevo (no lleva queso). La pasta se cuece al horno en paquetes de papel o aluminio enmantecados, es decir, con la técnica del papillote. En una nota adicional, agregan que en “el Chaco y Formosa, es común una variante de Chipá Guazú, que consiste en una polenta hecha en olla con leche, cebolla, choclo y queso cortado. Las proporciones no son estrictas y varían siempre de acuerdo a las fantasías del cocinero o sus posibilidades económicas.” (10)
En el capítulo dedicado a la Región del Nordeste de La cocina de nuestra tierra, Choly Berreteaga incluye una receta bajo la denominación pastel de choclo y mandioca. Prepara la pasta cocinándola en una olla. Termina la cocción del pastel en el horno. Finalmente, le agrega puré de mandioca y lo devuelve al horno para gratinarlo. La célebre ecónoma agrega la siguiente nota: “El chipá guazú es un plato paraguayo que “cruzó” la frontera y se convirtió en un clásico de la zona del litoral argentino.” (11)
Pietro Sorba, en su libro sobre la nueva cocina argentina, publica una receta de Gustavo Casetta, a la sazón (2012) chef ejecutivo del restaurante Aqua de Puerto Iguazú. Es una receta clásica que se sirve fría; pero con algunos detalles técnicos que vale la pena reseñar. El pastel lleva la parte verde de cebolla de verdeo que se mezcla cruda antes de llevar al horno. La cebolla blanca no está rehogada, sino caramelizada, cocinada a fuego suave en manteca por 40 minutos. (12)
La receta que publiqué de Elsa Arenas (2015) sólo lleva la mezcla de choclo, queso y huevos. El choclo y la cebolla, primero, y el queso sobre el final, se cocinan antes de mezclar los huevos y llevar la preparación al horno. Si no fuera por la protesta de identidad tucumana del plato que Elsa y su marido, Daniel Fernández, hicieron esa noche en su casa en Salta, diría que se parece más a un chipá guazú que a un pastel de choclo cuyano. Daniel afirma que la versión tucumana del pastel se hace con choclos amarillos, en tanto que la salteña lleva choclos blancos. (13)
Intrigado por las afirmaciones de Elsa y Daniel, me puse a indagar sobre la identidad tucumana del plato que comí en su casa. Busqué en El arte de cocinar, un recetario editado por la Universidad Nacional de Tucumán. Se presume que este libro fue publicado, en su edición original, alrededor de 1920; pero la edición que poseo es de 1974. De modo que mis hallazgos deben datarse en un momento impreciso entre ambas fechas.
Encontré recetas con choclo en dos capítulos deferentes. En el “Capítulo XII Budines”, di con una, que precisamente, lleva el nombre de “budín de choclos”. A su vez, en el “Capítulo XVII Granos y pastas” hay varias recetas con choclo entre las que se destacan, además de las humitas y los panqueques y canelones, los pastelitos de choclo, pastel de choclo con carne, pastel de choclo, pastel de choclo con pollo y pastel de choclos delicioso.
En el primer caso (el budín), se cocinan los choclos sobre la hornalla y se termina en un molde con un horneado en bañomaría. Los pastelitos de choclo son terminados en paquetitos de chala en el horno, con lo que bien se pueden considerar una variante de las humitas. En los pasteles con carne y pollo, el plato se termina al horno con una técnica parecida al pastel de papa. En estos, se reemplaza el puré que envuelve el relleno con la preparación hecha con choclos rallados. El pastel de choclo a secas, es el más parecido al de Elsa. Todas las recetas terminan siendo entre dulces y dulzonas porque incluyen, además del choclo, un poco de azúcar (en este libro, siempre recomiendan utilizar el producto de los ingenios tucumanos). Esta característica es llevada al extremo en el pastel de choclo delicioso que lleva duraznos frescos y se preparas siguiendo la técnica de la Tarta tatin. (14)
Como puede apreciarse las diferencias entra ambas recetas llegan a ser sutiles. Esa conexión entre el Área Andina Meridional y el Área Guaraní, como ya lo he dicho arriba, es previa a la llegada de los españoles y se ve en otras preparaciones como, por ejemplo, el locro. Son culturas de maíz. Aunque es poco, mantendré la idea que encabeza el artículo sobre la posibilidad de que el pastel de choclos lleve un relleno, en tanto que chipá guazú, no.
Notas y bibliografía:
(1) 2018, Aiscurri, Mario, “Chipas”, en El Recopilador de sabores entrañables, leído el 7 de julio de 2018 en https://elrecopiladordesabores.blogspot.com/2018/06/chipas.html.
(2) 2018, Aiscurri, Mario, “Yopará”, en El Recopilador de sabores entrañables, leído el 19 de junio de 2018 en https://elrecopiladordesabores.blogspot.com/2018/03/yopara.html.
(3) 2010(c), Presidencia de la Nación, Ministerio de Desarrollo Social, Sabores con sapucay, Gamarra, María Liliana, Proyecto Recetarios Regionales, leído en https://www.desarrollosocial.gob.ar/wp-content/uploads/2015/05/11-Sabores-con-Sapucay1.pdf el 28 de julio de 2017, pag. 32.
(4) 2016, Zacarías, Patricia, Chipá guazú, en PatriciaZacariasMChef, leído el 28 de julio de 2017 en http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/2016/03/plato-tipico-del-nordeste-argentino.html?m=1.
(5) 2010(c), Presidencia de la Nación, Ministerio de Desarrollo Social, Op. Cit., pag. 32.
(6) 2016, Zacarías, Patricia, Chipá guazú, Cit.
(7) 2016, Zacarías, Patricia, “Pastel de choclo con leche condensada”, en Op. Cit., leído el 8 de diciembre de 2017 en http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/2015/11/pastel-de-choclo-con-leche-condensada_12.html.
(8) 1946, Eyzaguirre, José, El libro del buen comer, Buenos Aires, Editorial Saber Vivir, 1946, 2° edición, Pag. 402.
(9) 1944, L. P. de P., El arte de la mesa. Recetario de doña Lola, Buenos Aires, Guillermo Kraft LTDA, pp. 248-249.
(10) 1991, Martelli, Juan Carlos y Spinosa, Beatriz, El libro de la cocina criolla, Buenos Aires, Edicol, pag. 129.
(11) 2005, Berreteaga, Choly, La cocina de nuestra tierra, Buenos Aires, Editorial Atlántida, pag. 50.
(12) 2012, Sorba, Pietro, Nueva cocina argentina, 31 cocineros, 224 recetas, Buenos Aires, Planeta, pag. 69.
(13) 2015, Aiscurri, Mario, “Pastel de choclos de Elsa”, en El Recopilador de sabores entrañables, leído el 8 de diciembre de 2017 en https://elrecopiladordesabores.blogspot.com.ar/2015/11/pastel-de-choclos-de-elsa.html.
(14) 1974, Congregación de Hijas de María y Santa Filomena de Tucumán, El arte de cocinar, San Miguel de Tucumán, Universidad Nacional de Tucumán, 6ª edición (impresión) de 2011, pp. 207-208, 277-281.
(15) Ver nota (2).

sábado, 30 de junio de 2018

Chipas


El chipá es bien conocido en Buenos Aires. Sin embargo, y ya lo he explicado en otro artículo, esos pancitos de cocina callejera que solemos comer a diario sólo son una muestra, pequeña por cierto, de la gran variedad de chipas que forman parte del acervo culinario del área guaranítica, más de cincuenta nos dice Patricia Zacarías, cocinera de cabecera en este recorrido por la cocina del Nordeste de La Argentina. (1)
 
 Salvo indicación en contrario, las imágenes pertenecen a Patricia Zacarías 
Para comprender de qué estamos hablando hay que comenzar por una pequeña corrección. La palabra chipa es del género femenino y de acentuación grave. Significa torta y su variedad proviene de que esa palabra designa a comidas que combinan distintas formas e ingredientes, como ocurre en castellano. Las chipas pueden ser pasteles horneados de choclo o maíz, tortas fritas de harina y grasa o esas panificaciones que llevan almidón de mandioca que son las que los porteños conocemos. (2)
Dedicaré este artículo a estas últimas chipas. En otros, me detendré en el chipá guazú (similar al pastel de choclos del noroeste argentino), el chipá cuerito (similar a las tortas fritas pampeanas y a las sopaipillas cuyanas) y a los chipafless (entera creación personal de Patricia Zacarías).
Mi imaginación me dice que es probable que el uso del género masculino (frecuente en la provincia de Corrientes), se deba a una forma adjetiva relacionada con estos panes. Creo que se pasó de hablar del pan chipa, a decir el chipá, elidiendo el sustantivo… Pero mi imaginación es torpe porque mi ignorancia me impide realizar conjeturas sobre el abandono de la acentuación grave en este caso. (3)
Lo cierto es que estos panes existen en nuestra ciudad y podemos ver cómo son ofrecidos en sus calles. Sin embargo, lo que vemos y comemos es sólo un pequeña parte de un conjunto más complejo. Aun limitándonos a los panes, las variantes de chipas son muchas. Tienen en común el hecho de que se usan los mismos ingredientes en su preparación: almidón de mandioca, queso, grasa o manteca, huevos y leche. Pero no todas las recetas los combinan del mismo modo.
También hay diferentes modos de cocción, pueden prepararse a las brasas o al horno. Para meternos en el mundo de las chipas, comenzaremos por aquí, estableciendo dos grandes clases. El camino que les propongo tiene muchos vericuetos, como un jardín de senderos que se bifurcan, pero el resultado es sabroso… las chipas, como tantas otras cosas que comemos, tienen auténtico sabor americano.
I Chipas cocidas a las brasas
Se trata de una rareza en la ciudad de Buenos Aires… Podría llegar a ser una buena apuesta para la comida callejera; pero las tortillas de chicharrones santiagueñas han tenido más fortuna en la metrópoli, ocupando el lugar de los panes a la parrilla.
Referencia de la imagen (a)
Encontré dos recetas de esta especialidad Sabores con sapucay. La primera, la que transcribo luego, se llama chipá mbocá y pertenece a María Soto de la provincia de Corrientes (eso explica la pronunciación diferente que lleva la receta, desde el título nomás). (4)
La segunda, chipa caburé es de Sara Sanabria de la provincia de Misiones. Patricia Zacarías no ha publicado recetas de chipas cocidas a las brasas. (5)
Chipá mbocá
Fuente (fecha)
María Soto (2017)
Ingredientes
Para 8 chipas:
Almidón de mandioca ¼ kg.
Harina de trigo ¼ kg.
Queso mantecoso ¼ kg.
Queso de rallar ¼ kg .
Grasa o manteca ¼ kg .
Huevos 4.
Sal 1 cucharada.
Preparación
1.- Cortar tacuaras (cañas de bambú) o varas de madera, untarlas con grasa y pasarlas por la llama para curarlas.
2.- Mezclar, en un bol, el queso desmenuzado, la sal, los huevos y la grasa o manteca.
3.- Batir mezclando todo muy bien.
4.- Luego, poco a poco, agregarle el almidón de mandioca.
5.- Amasar hasta que no se pegue a los dedos.
6.- Cortar en trozos la masa. Enroscarlos en la vara o tacuara, presionando bien los extremos para que queden adheridos.
7.- Insertar las varas alrededor del fuego, o colocarlas sobre un asador, dando vuelta cada tanto hasta que la masa se note sequita, ampollada y cocida.
8.- Deslizar el chipá para retirarlo de la vara.
Comentarios
La receta de chipa caburé de Sara Sanabria difiere en la variedad de ingrediente (v. g., no incluye harina de trigo) y en sus proporciones; pero no en la idea gastronómica: la base sigue siendo el almidón de mandioca y la cocción se realizará envolviendo la masa en un palo que servirá de espetón,  y cocinándola a las brasas.
Llama la atención un pan tan parecido que lleva dos denominaciones tan diferentes. La receta de María Soto viene acompañada de un recuadro que incluye una aclaración interesante al respecto:
“Mbocá hace referencia en el dialecto guaraní al “caño” de escopeta o revólver y se lo asimila con la particularidad de esta comida de prepararse en una caña de bambú o tacuara.” (6)
Por su parte, la receta de Sara Sanabria nada dice acerca de la utilización de la palabra caburé (que designa a una lechuza y también a un hombre mujeriego) como especificativo de chipa. En los recetarios argentinos que consulto sólo he encontrado una receta de estos panes cocidos a las brasas. Está en el libro de cocina criolla de Juan Carlos Martelli y lleva la denominación “caburé” (ver apartado III del presente artículo).
II Chipas horneadas
Ya nos ha alertado Patricia Zacarías acerca de la gran variedad de preparaciones que reciben la denominación chipa. Esta variedad, lo he dicho arriba, persiste aun cuando nos limitemos a las panificaciones horneadas. En este pasaje de mis escritos sobre el tema, llamaré “chipa común” al bocado que todos conocemos como comida callejera en Buenos Aires. Ha tenido tanto éxito en la gran ciudad que hasta se ofrecen versiones industriales.
Expondré a continuación la receta básica que publica Patricia Zacarías en su blog para que nos formemos una idea acabada sobre el tema y podamos practicar la confección de estas chipas. (7)
En Sabores con sapucay no se encuentra de manera explícita una receta básica asimilable. Sin embargo, hay una que debemos a Ana M. Fiaccadori de la ciudad de Posadas, que podemos usar para testear la fórmula de Patricia. Se llama “chipa sobre hojas de apepú” (hojas de una especie local de naranjas). Si bien las hojas dan un gusto particular al pancito, la preparación del mismo responde a la descripción de una chipa común. (8)
Antes de pasar a la receta, deseo transcribir algunas apreciaciones de interés que Patricia Zacarías realiza:
“Yo les diría que es una receta que ha evolucionado.
”La primera vez que hice unas chipas bien ricas fue allá por mi adolescencia, cuando en la casa de la esquina de mi barrio se mudó una familia, los Pavón. Doña Rosa nos invitó con sus chipitas en una oportunidad. Yo no me aguanté le pedí receta, ella muy amable, con mucha paciencia propia de ella (es docente, ahora ya jubilada) me enseñó a prepararla. Una delicia!! A la hora del mate, de tardecita, solía mandar a sus pequeños hijos (Ely y Fer) con sus chipitas, Doña Rosa las hacía fritas, SI!! Chipitas de almidón fritas!! Así nos malcriaba. Aprovecho para saludar a toda la familia Pavón, que hace tiempo se han mudado al sur.
”A la receta de Doña Rosa la fui perfeccionando. Ya en mi época de la Universidad descubrí "el secreto" para que te salgan super esponjosas y lo principal, que se pueda comer al otro día jejeje. Una amiga de Encarnación, Paraguay, me lo transmitió "el secreto" de una buena chipa es que no lleva ni leche ni agua, la masa se moja con los huevos y la humedad del queso. Y… tomen nota HAY QUE AMASAR hasta escuchar como si la masa se desinflara, Fuiii! Fuuiii! jajaja ¿Me entienden, verdad? Como si se echara gases jajajaj. Por lo tanto hay que amasar mucho tiempo. Atentos! ¿Ya anotaron los secretitos de esta chipa?” (9)
Efectivamente, la receta de Ana M. Fiaccadori lleva mucho menos huevos, agrega leche tibia y los ingredientes se unen sin amasar, siendo estas las principales diferencia con la receta de Patricia. (10) También hay alguna diferencia, pequeña, por cierto, en el horneado; pero no deseo considerarla aquí porque, en las recetas de Ana, las chipas se cocinan sobre hojas de naranjo apepú y, tal vez, la diferencia se deba a ello.
Ahora, a arremangarse… tenemos que amasar y hornear las chipas.
Chipa común
Fuente (fecha)
Ingredientes
Almidón de mandioca 500g.
Manteca 200g.
Huevos grandes 3.
Queso 550g (200g de ricotta, 200g de queso mar del plata, 100g de sardo y 25g de queso rallado de paquete).
Polvo para hornear 1 cucharadita.
Sal a gusto (cuidado que los quesos ya aportan sal a la preparación)
Anís 2 cucharas (opcional)
Preparación
1.- En un bol colocar el almidón, la sal, el queso rallado de paquete, el queso sardo rallado, la ricotta, polvo para hornear, el anís y la manteca. Mezclar formando un arenado.
2.- Batir los huevos incorporar, amasar.
3.- Agregar el queso mar del plata rallado, seguir amasando. Y a ponerle ganas!!! Más o menos te llevará unos 20-30 minutos el amasado hasta escuchar como la misma hace un ruidito como si largara gases
4.- Tomar pequeñas porciones y darle la forma deseada, redonda es la más común. Colocar en una placa apta para horno. Cocinar en horno pre calentado a 180º C por 15-20 minutos
5.- Para que no te queden duras posteriormente es esencial que estén en el horno lo necesario como para que se doren, yo suelo hacerlas bien chiquitas en horno muy caliente, salen a los 15 minutos. Perfectas, para nada con cáscara o duras. Así que presten atención al tema del horno!
En su blog, Patricia Zacarías ofrece más versiones sobre chipas comunes horneadas. Algunas se refieren a variantes más sencillas y rápidas para preparar, pocos ingredientes y reducción en los tiempos de amasado. (11) Otra, al uso de ingredientes más refinados para lograr chipas bien caté. (12)
Como yapa, un par de recetas más de Patricia. La chipa pirú (expresión que significa algo así como “torta flaca”). Es un pancito con forma de rosca que, al ser más delgado, queda más seco (es el que habitualmente vemos en Buenos Aires). (13) Finalmente nos propone un versión personal de chipa kesú rellena con muzzarella. (14)
III Recetas de chipas en los recetarios argentinos
Las chipas no aparecen en los recetarios argentinos clásicos que suelo consultar para componer estos escritos, salvo una receta que aparece en el libro de Marta. Es bien sabido que, bajo ese pseudónimo, la santafesina Mercedes Cullen de Aldao publicó su recetario de cocina tradicional argentina. La primera edición de este libro es de 1914 y, ya desde entonces, contenía recetas del Área guaraní cercana a la ciudad de Santa Fe de la Veracruz de donde era oriunda. De este modo, encontramos, en la página 18, la receta de “chipa de queso correntino”, preparación que se hornea con forma de rosquetas muy parecidas a las chipa pirú de Patricia. (15)
Más suerte tenemos en los recetarios argentinos modernos de mi biblioteca. Allí encontré dos recetas. Una en el libro que Dolli Irigoyen dedicó a los productos argentinos. Lleva  la denominación de “chipá” y representa una fórmula clásica. (16) La otra, publicada por Pietro Sorba, pertenece a las propuestas que Soledad Nardelli realizaba en el restaurante Chila. Lleva también una estructura clásica. (17)
Es en los recetarios de cocina criolla en donde encontramos una mayor profusión de recetas. Choly Berreteaga tiene una receta clásica denominada “chipá”. (18) Agustina Arias incluye, en su recetario, “chipá del litoral” que conserva las mismas características. (19) A su vez, la que publica Elichondo conserva la factura clásica, pero los bollos se llevan al horno sobre hojas de naranja. (20) Sí, se hornean de manera similar a la mencionada receta de Ana M. Fiaccadori que encontramos en Sabores con Sapucay. (21)
Juan Carlos Martelli y Beatriz Spinosa, en su notable El libro de la cocina criolla, dedican un capítulo entero a las chipas que lleva el nombre de “Panificados del nordeste”. Allí encontramos una aclaración previa que introduce el capítulo y tres recetas, una de chipá, una de chipá quesú y otra de caburé.
Veamos que nos dice en la introducción:
“Están entre los panes y las tortas. Casi siempre tienen huevos y queso. Son sabrosas variantes de masa. Existen numerosísimas recetas y aderezos caseros que responden a mitos y novelas familiares. Más aún: cada mujer del Nordeste está segura de tener la receta de un chipá exclusivo y único. Y tiene razón.” (22)
En la primera receta mencionada (chipá), los autores reemplazan la leche por crema, de modo que se parece a la receta que Patricia Zacarías llama chipa caté en su blog. El uso de la crema nos hace sospechar que hay un respaldo de codificación académica en la fórmula expuesta. Efectivamente, una nota que sigue a la receta, aclara el punto:
“Esta receta, del cocinero entrerriano Negro Gonzaga, figura en el cuaderno negro de recetas de Olga Morón de Martelli. Nos hemos atrevido a añadirle una pizca de bicarbonato, para asegurar una masa más tierna.” (23)
La de chipá quesú tiene forma de roscas obtenidas a partir de estirar la masa con palote y cortarla en tiras finas. Es decir, se parece más al chipa pirú de Patricia que a su chipa quesú relleno. (24)
El caburé es similar a las recetas que componen el primer apartado del presente artículo; aunque los autores hablan de cocción a la llama, no a las brasas. A su vez, y esto es importante, juzgan estas preparaciones como más primitivas y consideran que perviven en aquellos lugares en donde le horno no existe. (25)
Hasta aquí llegamos con las chipas comunes, es decir, con las panificaciones del Área Guaraní. La variedad de recetas no nos dejó espacio para indagar sobre el origen de estas preparaciones. Aunque comparto la idea de Martelli y Spinosa sobre el caburé, intuyo que las chipas horneadas no deben ser muy tempranas (Patricia piensa que su origen está en el desarrollo de las misiones jesuíticas). Nada puedo afirmar con certeza porque no he efectuado indagaciones específicas y el azar no me deparó hallazgos significativos al respecto.
Finalmente quiero destacar la originalidad de la receta de Patricia Zacarías que incluí arriba. Todas las preparaciones llevan almidón de mandioca, queso, huevos y leche; salvo en dos casos que reemplazan la leche por crema, más con aire de refinamiento que de innovación técnica. Sólo la de Patricia reemplaza la leche por una mayor cantidad de huevos y agrega un largo proceso de amasado del que las demás carecen.
Sabemos bien de dónde proviene esta idea. Patricia nos cuenta que es de su amiga paraguaya que vive en Encarnación, ahí nomás de Posadas, cruzando el Paraná. Todos muy agradecidos por el secreto revelado.
Notas y bibliografía:
(1) 2016, Zacarías, Patricia, Chipá mestizo, en PatriciaZacariasMChef, leído el 28 de julio de 2017 en http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/2016/11/chipa-mestizo.html?m=1.
(2) 2016, Zacarías, Patricia, Chipá con anís, en PatriciaZacariasMChef, leído el 28 de julio de 2017 en http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/2016/03/un-clasico-misionero-deliciosa-chipa-o.html?m=1.
(3) Ídem
(4) 2010(c), Presidencia de la Nación, Ministerio de Desarrollo Social, Sabores con sapucay, Gamarra, María Liliana, Proyecto Recetarios Regionales, leído en https://www.desarrollosocial.gob.ar/wp-content/uploads/2015/05/11-Sabores-con-Sapucay1.pdf el 28 de julio de 2017, pag. 19
(5) 2010(c), Presidencia de la Nación, Ministerio de Desarrollo Social, Op. Cit. pag. 46.
(6) 2010(c), Presidencia de la Nación, Ministerio de Desarrollo Social, Op. Cit. pag. 19.
(7) Ver nota (2)
(8) 2010(c), 2010(c), Presidencia de la Nación, Ministerio de Desarrollo Social, Op. Cit. pag. 39.
(9) Ver nota (2)
(10) Ver nota (8).
(11) 2016, Zacarías, Patricia, Chipá express, en PatriciaZacariasMChef, leído el 28 de julio de 2017 en http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/2016/12/chipa-express.html?m=1 y 2017, Zacarías, Patricia, Chipá 3 ingredientes, en PatriciaZacariasMChef, leído el 28 de julio de 2017 en http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/2017/04/chipa-3-ingredientes.html?m=1.
(12) 2017, Zacarías, Patricia, Chipá Caté, en PatriciaZacariasMChef, leído el 28 de julio de 2017 en http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/2017/03/chipa-cate-con-crema-de-leche.html?m=1.
(13) 2016, Zacarías, Patricia, Chipa pirú, en PatriciaZacariasMChef, leído el 28 de julio de 2017 en http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/2016/03/chipa-piru.html?m=1.
(14) 2015, Zacarías, Patricia, Chipá kesú a mi manera, en PatriciaZacariasMChef, leído el 28 de julio de 2017 en http://patriciazacariasmchef.blogspot.com.ar/2015/12/chipa-kesu-mi-manera-una-variedad-de.html?m=1.
(15) C 1957, Cocina tradicional argentina por Marta, Buenos Aires, Distal, nueva edición de La cocinera criolla, facsímil de una edición más moderna (no indica fecha), 2010 (1° edición 1914), pag. 18. Ver nota (13).
(16) 2014, Irigoyen, Dolli, Producto argentino, Buenos Aires, Planeta, pag. 262.
(17) 2012, Sorba, Pietro, Nueva cocina argentina, 31 cocineros, 224 recetas, Buenos Aires, Planeta, pag. 179.
(18) 2005, Berreteaga, Choly, La cocina de nuestra tierra, Buenos Aires, Editorial Atlántida, pag. 52.
(19) 2010, Arias, Agustina, Platos con historia (200 años de cocina argentina) Jumbo Retail Argentina S. A, pag. 27.
(20) 1990, Elichondo, Margarita, La cocina criolla. Memoria y recetas, Buenos Aires, Ediciones del Sol, 2008, pag. 134.
(21) Ver nota (8).
(22) 1991, Martelli, Juan Carlos y Spinosa, Beatriz, El libro de la cocina criolla, Buenos Aires, Edicol, pag. 146.
(23) Ídem, pag. 147. El Negro Gonzaga fue un cocinero de importante trayectoria en la restauración porteña a principios del siglo XX. Olga Morón de Martelli fue la madre del autor.
(24) Ídem, pag. 148.
(25) Ídem, pag. 149-150.