sábado, 21 de enero de 2017

El “Gancia” de Veis

El Americano Gancia es un producto comercial pensando para el momento del aperitivo. Se trata de un licor macerado que ha tenido amplia aceptación entre los argentinos desde hace casi un siglo. Se toma con soda y se acompaña con “ingredientes”, es decir, el típico “triolet” porteño (maníes tostados, chips de papas fritas y palitos fritos salados) con o sin el agregado de algunos platitos (salame, jamón cocido o queso gouda cortados en dados, aceitunas, simples o rellenas de morrón, etc.) y rodajas de pan francés.
Las imágenes pertenecen al autor
Es tal la pasión argentina por este licor que muchos han intentado prepararlo de forma casera con excelentes resultados. La web está llena de recetas que el lector puede consultar. De modo que es bueno preguntarse qué tiene de particular la receta de Veis, qué justifica su inclusión en El Recopilador de sabores. Bastaría con que les dijera que he probado el que hace mi amiga y que me gusta más que el original. Pero hay algo más rico e interesante, la historia personal que le da origen a su receta.
Como ya lo he dicho en el artículo central de esta recopilación, mis amigas Veis Molinari y Merche Gámez comparten un grupo de amigos aficionados a los deportes náuticos. Ellos organizan “expediciones” en el río Paraná, se internan en el Delta y llegan hasta islas y recovecos que encuentran río arriba, buscando la salud que aportan el contacto con la naturaleza y con la bonhomía de los paisanos que allí viven.
Pero, veamos cómo lo cuenta Mercedes:
“Es costumbre remar por el Paraná, río arriba, río abajo y también internarse por los casi infinitos arroyos y canales con nombre muy diversos. El caso es que, en general, nos topamos con carteles poco halagüeños que rezan “Prohibido bajar”, “Propiedad Privada”, “No Bajar”, etc., etc., y es por esto que el personaje del cual escribiré se torna relevante.
”Martín vive en las islas a la orilla del Paraná y a 10 km de nuestro club de remo. Hace algunos años, bajamos a su territorio tentados por la ausencia de carteles intimidatorios. Se acercó con su tractor y empezó una hermosa amistad que nos permitió conocer la isla y las costumbres de su gente. Su trabajo de puestero de un territorio extenso de la isla no le permite movilizarse y es así que muchas veces llevamos cosas que necesita y compramos sus cosechas de nueces de pecan.
”La vida de la isla es muy dura. Es gente de trabajo intenso, plantan y talan árboles, los trasladan, crían búfalos (son los únicos que se adaptan a la geografía de las islas) y arrancan los juncos y totoras que crecen en la vera de los arroyos y que se usan para cestería y cortinas.
”Las casas están construidas en alto a sabiendas de los problemas que acarrean las sucesivas inundaciones.
En el extenso territorios que cuida nuestro amigo Martin, se dedican a la plantación de jazmines, de más está decir, lo delicioso que es llegar en los meses de verano y sentir el aroma intenso de tantos jazmines florecidos. Además, de los frutales, arboles de pomelo, naranja, mandarinas, limones, flores que crecen en forma exuberante en esa tierra fértil (azaleas, hortensias, orquídeas) y los hermosos árboles de nueces de pecan tan populares en estas islas.
”Fue así que paulatinamente fuimos elaborando alimentos y licores con los frutos de esta tierra. Bizcochuelos de todos los frutales con nueces, dulces y mermeladas varias y licores (lemoncelo y quinotos) y aperitivos como el “Gancia”.”(1)
Uno de los circunstantes miembros de la cofradía les pasó la receta de ese “Gancia” que Veis prepara con frecuencia, y Mercedes, a veces. Lector, cuando prepare este licor, recuerde que lo más importante no está en la receta, sino en la calidad de los productos cítricos que se utilizan.
Aquí va la receta de Veis, con las variantes que introduce Mercedes cuando lo hace por su cuenta…
Licor “americano” casero
Fuente (fecha)
Edelweiss “Veis” Molinari (2016)
Ingredientes
1 pomelo.
1 naranja.
1 limón.
2 clavos de olor.
1 chorro de vainilla.
1/2 litro de alcohol etílico.
750 g de azúcar.
Agua c/n.
Mercedes le quita el clavo de olor y usa 1kg de azúcar.
Preparación
1.- Cortar los cítricos en pedacitos pequeños. Van con la cáscara y las semillas.
2.- Poner todos los ingredientes en una damajuana de 5 litros, agregar agua filtrada o mineral hasta llenar el envase. Tapar bien. Sacudir el contenido para que se mezclen los ingredientes y se disuelva el azúcar.
3.- Dejar el contenido en maceración por un mes, poniendo la damajuana en un lugar en que no le dé la luz directa.
4.- Cada tanto, sacudir la mezcla.
5.- Cumplido el mes colar el líquido varias veces, por lo menos cuatro, hasta que no queden restos sólidos.
6.- Embotellar y conservar en lugar fresco.
7.- Cada tanto, regalarle una petaquita de licor a El Recopilador de sabores.
Notas y bibliografía:
(1) Mercedes Gámez a Mario Aiscurri, correo-e del 6 de octubre de 2016.


4 comentarios:

  1. Una petaquita no será poco por tanta promoción?

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    1. No, no es una sola. Es una por cada damajuana que haga.

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  2. Prometo que lo voy a hacer. Luego cuento. Y si sale bien. Una botella para el recopilador y otra para la dueña de la receta.

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    1. Gracias, Mario, por tus comentarios.
      Espero la botella que me vas a dar, porque estoy seguro que te va a salir bien.

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