sábado, 25 de julio de 2026

Leones y venados americanos (1590)

José Acosta s.j. nació en Medina del Campo (Valladolid) en 1540 y falleció en Salamanca en 1600. Ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús en 1561, ordenándose sacerdote en 1567. Pasó 17 años en Perú y México. En 1590 se publicó en Sevilla su obra más importante, Historia Natural y Moral de las Indias. Se trata de una síntesis natural y antropológica de los territorios ocupados por los españoles en el siglo XVI. “Sus ideas se adelantan en 250 años a algunas de las hipótesis de Darwin. La vida de Acosta fue muy discutida dentro del contexto social y político de la España de Felipe II, de la Iglesia de Roma y de la Compañía de Jesús” (1)


Los fragmentos que se transcriben a continuación están tomados del “Libro Cuarto” de la obra citada. La misma se compone de siete libros. Los cuatro primeros están dedicados a la historia natural, los tres siguientes poseen un carácter “antropológico”. En los tres primeros libros, las referencias cobre la vida y las costumbres alimentarias de los indios americanos son escasas y escuetas. El Libro cuarto expone sobre los frutos de la tierra, primero los minerales y luego los vegetales y animales que son aptos para la alimentación humana, y para otros usos también. (2) Los párrafos que transcribo dan cuenta de los animales que había en América antes de la llegada de los españoles. Describe algunas diferencias. Señala que los indios usaban palabras españolas para designar a los animales que no conocía, usando las propias para los que sí. Recoge el término otoronco (SIC) y dice que así denominaban a una especie de oso hormiguero. Tal vez confunde un poco el término, uturunco refiere un ser mitológico con la figura de un hombre puma o de un hombre yaguareté. Llama la atención que no recoja las denominaciones indígenas para estos últimos (puma y yaguareté).

Animales que no siendo llevados por los españoles ya existían en la América del siglo XVI

Todos estos animales que he dicho es cosa cierta que se llevaron de España, y que no los había en Indias cuando se descubrieron, aún no ha cien años; (se refiere a los ganados descriptos en capítulos anteriores): (3) y además de ser negocio que aún tiene testigos vivos, es bastante prueba ver, que los Indios no tienen en su lengua vocablos propios para estos animales, sino que se aprovechan de los mismos vocablos Españoles, aunque corruptos, porque de donde les vino la cosa, como no la conocían, tomaron el vocablo de ella. Esta regla he hallado buena para discernir qué cosas tuviesen los Indios antes de venir Españoles, y qué cosas no. Porque aquellas que ellos ya tenian y conocian también les daban su nombre: las que de nuevo recibieron diéronles también nombres de nuevo, los cuales de ordinario son los mismos nombres Españoles, aunque pronunciados á su modo, como al caballo, al vino y al trigo, &c.

”Halláronse, pues, animales de la misma especie que en Europa, sin haber sido llevados de Españoles. Hay leones, tigres, osos, jabalíes, zorras y otras fieras y animales silvestres, /…/.


”Los leones que por allá yo he visto, no son bermejos, ni tienen aquellas vedijas con que los acostumbran pintar: son pardos, y no tan bravos como los pintan. Para cazarlos se juntan los indios en torno, que ellos llaman chaco, y á pedradas, y con palos y otros instrumentos los matan. Usan encaramarse tambien en árboles estos leones, y allí con lanzas ó con ballestas, y mejor con arcabúz, los matan. Los tigres se tienen por más bravos y crueles, y que hacen salto más peligroso, por ser á traicion. Son maculosos, y del mismo modo que los Historiadores los describen. Algunas veces oí contar que estos tigres están cebados en Indios, y que por eso no acometían a Españoles, o muy poco y que de entre ellos sacaban un Indio y se le llevaban. Los osos, que en lengua del Cuzco llaman otoroncos, son de la misma especie que acá, y son hormigueros.

”/…/.

”Fuera de estos animales, que son fieros y perniciosos, hay otros provechosos que no fueron llevado por los Españoles, como son los ciervos ó venados, de que hay gran suma por todos aquellos montes; pero los mas no son venados con cuernos: a lo menos ni yo los he visto, ni oído á quien los haya visto: todos son mochos como corzos. /…/” (3)

Notas y Bibliografía: 

(1) Leído en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=140428#, el 3 de julio de 2023.

(2) 1590, Acosta, José de s.j., Historia natural y moral de Las Indias, Sevilla, San Juan de León. Leído el 3 de julio de 2023 en https://www.google.com.ar/books/edition/Historia_natural_y_moral_de_las_Indias/JA4rAQAAIAAJ?hl=es-419&gbpv=1&pg=PA2&printsec=frontcover

(3) 2026, Aiscurri, Mario, “Ganados traídos a América por los españoles”, en El Recopilador de sabores entrañables, leído el 25 de julio de 2026 en https://elrecopiladordesabores.blogspot.com/2026/07/ganados-traidos-america-por-los.html.

(4) Ídem, pp. 421-424.


sábado, 18 de julio de 2026

Perros indianos (1590)

José Acosta s.j. nació en Medina del Campo (Valladolid) en 1540 y falleció en Salamanca en 1600. Ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús en 1561, ordenándose sacerdote en 1567. Pasó 17 años en Perú y México. En 1590 se publicó en Sevilla su obra más importante, Historia Natural y Moral de las Indias. Se trata de una síntesis natural y antropológica de los territorios ocupados por los españoles en el siglo XVI. “Sus ideas se adelantan en 250 años a algunas de las hipótesis de Darwin. La vida de Acosta fue muy discutida dentro del contexto social y político de la España de Felipe II, de la Iglesia de Roma y de la Compañía de Jesús” (1)


Los fragmentos que se transcriben a continuación están tomados del “Libro Cuarto” de la obra citada. La misma se compone de siete libros. Los cuatro primeros están dedicados a la historia natural, los tres siguientes poseen un carácter “antropológico”. En los tres primeros libros, las referencias cobre la vida y las costumbres alimentarias de los indios americanos son escasas y escuetas. El Libro cuarto expone sobre los frutos de la tierra, primero los minerales y luego los vegetales y animales que son aptos para la alimentación humana, y para otros usos también. (2) Este fragmento alude a la presencia de los perros que fueron llevados a América por los españoles. Describe cómo fue que se transformaron en plaga en Santo Domingo. Describe también la preexistencia de los alcos peruanos, pero no los considera “verdaderos” perros.

Perros en Nuestra América en el siglo XVI

Perros en la Española han crecido en número y en grandeza, de suerte que es plaga de aquella Isla, porque se comen los ganados, y andan á manadas por los campos. Los que los matan tienen premio por ello, como hacen con los lobos en España. Verdaderos perros no los había en Indias, sino unos semejantes á perrillos, que los Indios llamaban alco: y por su semejanza á los que han sido llevados de España, también los llaman alco: y son tan amigos de estos perrillos, que se quitarán el comer por dárselo: y cuando van camino, los llevan consigo á cuestas ó en el seno. Y si están malos, el perrito ha de estar allí con ellos, sin servirse de ellos para cosa, sino solo para buena amistad y compañía.” (3)

Notas y Bibliografía: 

(1) Leído en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=140428#, el 3 de julio de 2023.

(2) 1590, Acosta, José de s.j., Historia natural y moral de Las Indias, Sevilla, San Juan de León. Leído el 3 de julio de 2023 en https://www.google.com.ar/books/edition/Historia_natural_y_moral_de_las_Indias/JA4rAQAAIAAJ?hl=es-419&gbpv=1&pg=PA2&printsec=frontcover

(3) Ídem, pp. 420-421.


sábado, 11 de julio de 2026

Ganados traídos a América por los españoles (1590)

José Acosta s.j. nació en Medina del Campo (Valladolid) en 1540 y falleció en Salamanca en 1600. Ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús en 1561, ordenándose sacerdote en 1567. Pasó 17 años en Perú y México. En 1590 se publicó en Sevilla su obra más importante, Historia Natural y Moral de las Indias. Se trata de una síntesis natural y antropológica de los territorios ocupados por los españoles en el siglo XVI. “Sus ideas se adelantan en 250 años a algunas de las hipótesis de Darwin. La vida de Acosta fue muy discutida dentro del contexto social y político de la España de Felipe II, de la Iglesia de Roma y de la Compañía de Jesús” (1)


Los fragmentos que se transcriben a continuación están tomados del “Libro Cuarto” de la obra citada. La misma se compone de siete libros. Los cuatro primeros están dedicados a la historia natural, los tres siguientes poseen un carácter “antropológico”. En los tres primeros libros, las referencias sobre la vida y las costumbres alimentarias de los indios americanos son escasas y escuetas. El Libro cuarto expone sobre los frutos de la tierra, primero los minerales y luego los vegetales y animales que son aptos para la alimentación humana, y para otros usos también. (2) El fragmento describe la cría y aprovechamiento de los ganados ovino, bovino, caprino y equino. Llama la atención que no haya referencias a las llanuras del Río de la Plata. Esto nos da una idea de la muy escasa importancia de la región hacia fines del siglo XVI. Una nota de color: hace una prolija descripción de las vaquerías en la Isla de Santo Domingo, similares a las que, más de un siglo después, serán características en las praderas rioplatenses.

Ganados traídos a Indias en el siglo XVI

“/…/. El ganado menor ha multiplicado mucho; y si se pudieran aprovechar las lanas enviándose á Europa, fuera de las mayores riquezas que tuvieran las Indias. Porque el ganado ovejuno allá tiene grande abundancia de pastos, sin que se agote la yerba en muchas partes; y es de suerte la franqueza de pastos y dehesas, que en el Perú no hay pastos propios: cada uno apacienta do quiere. Por lo cual la carne es comúnmente abundante, y barata por allá; y los demás provechos que de la oveja proceden, de quesos, leche, &c. Las lanas dejaron un tiempo perder de el todo, hasta que se pusieron obrages, en los cuales se hacen paños y frazadas, que ha sido gran socorro en aquella tierra para la gente pobre, porque la ropa de Castilla es muy costosa. Hay diversos obrages en el Perú; mucho mas copia de ellos en Nueva-España, aunque ahora sea la lana no ser tan fina, ahora los obrajes no labrarla tan bien, es mucha la ventaja de la ropa que va de España, á la que en Indias se hace. Había hombres de setenta y de cien mil cabezas de ganado menor; y hoy día los hay poco menos, que á ser en Europa, fuera riqueza grande, y allá lo es moderada.

”En muchas partes de Indias, y creo son las mas, no se cria bien ganado menor, a causa de ser la yerba alta, y la tierra tan viciosa, que no pueden apacentarse sino ganados mayores; y así de vacuno hay innumerable multitud. Y de esto en dos maneras: uno ganado manso, y que anda en sus hatos, como en tierra de los Charcas, y en otras provincias del Perú, y en toda la Nueva-España. De este ganado se aprovechan, como en España, para carne, manteca y terneras, y para bueyes de arado, &c. En otra forma hay de este ganado alzado al monte; y así por la espereza y espesura de los montes, como por su multitud, no se hierra, ni tiene dueño propio, sino como caza de monte, el primero que la montea y mata, es el dueño. De este modo han multiplicado las vacas en la Isla Española, y en otras de aquel contorno, que andan á millares sin dueño por los montes y campos.

”Aprovéchanse de este ganado para cueros: salen negros ó blancos en sus caballos con desjarretaderas al campo, y corren los toros ó vacas, y la res que hieren y cae, es suya. Desuéllanla, y llevando el cuero á su casa dejan la carne perdida por ahí, sin haber quien la gaste, ni quiera, por la sobra que hay de ella. Tanto, que en aquella isla me afirmaron, que en algunas partes habia infeccion de la mucha carne que se corrompía. Este corambre que viene á España es una de las mejores granjerías de las Islas y de Nueva-España. /…/.

”El ganado cabrío también se da; y además de los otros provechos de cabritos, de leche, &c. es uno muy principal el sebo, con el cual comúnmente se alumbran ricos y pobres, porque como hay abundancia, les es más barato que aceite, aunque no es todo el sebo que en esto se gasta, de macho. También para el calzado aderezan los cordovanes; mas no pienso que son tan buenos como los que llevan de Castilla.

”Caballos se han dado, y se dan escogidamente en muchas partes ó las mas de Indias, y algunas razas hay de ellos tan buenos como los mejores de Castilla, así para carrera y gala, como para camino y trabajo. Por lo cual allá el usar caballos para camino, es lo más ordinario, aunque no faltan mulas y muchas, especialmente donde las recuas son de ellas, como en Tierra-firme. De asnos no hay tanta copia, ni tanto uso; y para trabajo es muy poco lo que se sirven de ellos. /…/.” (3)

Notas y Bibliografía: 

(1) Leído en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=140428#, el 3 de julio de 2023.

(2) 1590, Acosta, José de s.j., Historia natural y moral de Las Indias, Sevilla, San Juan de León. Leído el 3 de julio de 2023 en https://www.google.com.ar/books/edition/Historia_natural_y_moral_de_las_Indias/JA4rAQAAIAAJ?hl=es-419&gbpv=1&pg=PA2&printsec=frontcover

(3) Ídem, pp. 417-420.