sábado, 6 de septiembre de 2014

El capitán Gillespie en Buenos Aires (1806)

José Luis Busaniche fue un notable historiador argentino. Nació en Santa Fe de la Veracruz, capital de la Provincia de Santa Fe, en 1892 y falleció en San Isidro, Provincia de Buenos Aires, en 1959. Sus obras más importantes están relacionadas con los bloqueos franco – británicos de 1838 y 1843, el papel que jugó la Provincia de Santa Fe en esas circunstancias, el Gobierno de Juan Manuel de Rosas y la construcción del federalismo argentino. En 1938 publica un libro de lecturas históricas argentinas que reedita en 1959 con el título de Estampas del Pasado.(1) Este libro ha servido de inspiración para la sección “Rescoldos del Pasado” de El Recopilador He rescatado varios textos de la colección, reproduciendo parte de las prolija referencias de Busaniche.    
El capitán Alexander Gillespie intervino en la invasión inglesa de 1806. Fue tomado  prisionero e internado hacia Córdoba. Escapó de su reclusión y se dirigió a la Banda Oriental, llegando en los momentos en que se producía en Buenos Aires la capitulación británica en julio de 1807. En 1818 escribió un libro en el que relata su experiencia en La Argentina.(2) 
Comida a las dos de la tarde en Buenos Aires(3)
“Los jefes de familia demostraban una gran bondad hacia nosotros, por sus ofrecimientos de dinero y de todas las comodidades, pero siempre había una reserva visible en ellos y un descontento evidente en la enunciación de cualquier tema político o religioso, que necesariamente chocaban con sus nociones. Los que presumían espetarlos, muy pronto se percataban de una enajenación de su favor y de sus maneras cordiales, y algunos ingleses que así se habían conducido, dejaron de ser visitantes bienvenidos. Un día recibí invitación para una comida de un capitán de ingenieros, cuyos detalles describiré como probablemente demostrativos de las costumbres generales en ocasiones de ceremonia. Todos los que se sentaron a una mesa muy larga, profusamente tendida, fueron tres: su esposa, el capitán Belgrano y yo. No había sirvientes presentes en ningún tiempo, excepto cuando entraban o sacaban los servicios, que consistieron en veinticuatro manjares: primero sopa y caldo y sucesivamente patos, pavos y todas las cosas que se producían en el país, con una gran fuente de pescado al final y fuimos servidos durante la comida por cuatro de sus parientes más cercanos, que nunca se sentaban. Los vinos de San Juan y Mendoza se hicieron circular libremente y mientras gozábamos de nuestros cigarros, la dueña de casa con otras dos mujeres que entraron, nos divirtieron con algunos lindos aires ingleses y españoles en la guitarra, acompañados por esas voces femeninas. Comimos a las dos y la compañía se deshizo, para su siesta, a las cuatro.”      
Notas y Bibliografía: 
(1) 1959, Busaniche, José Luis, Estampas del pasado, lecturas de historia argentina, Buenos Aires, Hyspamérica.
(2) 1818, Gillespie, Alexander, Buenos Aires y el Interior, Buenos Aires, 1921.
(3) Busaniche, José Luis, Op. Cit., pag. 206.






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