sábado, 5 de mayo de 2012

Pan de leche


Cuando era chico, y veraneaba en 12 de Octubre, mi tía hacía lo que ella llamaba pan de leche. Partía de una masa lacteada preparada con harina leudante. A mí me encantaba, porque aún no se habían difundido los panes lacteados que, desde la Panificación Argentina hasta Bimbo, fueron desterrando el consumo del pan francés en los hogares porteños, por lo menos hasta la reaparición con las baguetes que ofrecía una cadena de supermercados de origen francés (ahora que lo pienso, esta evolución de las modas en los panes merece una investigación más detallada).
Sin embargo, la razón por las que mi tía producía este pan nada tenía que ver con una moda de mercado. Lo hacía cuando escaseaba la galleta, el único pan al que se tenía acceso en el campo argentino porque su misteriosa confección garantizaba una conservación de por lo menos dos semanas. A veces, la lluvias tornaban intransitables los caminos de tierra y el abastecimiento de los productos esenciales se veía dificultado en esos pueblos. El pan de leche es, como puede apreciarse, una receta muy sencilla. Su éxito depende del uso de la harina leudante. Este producto de la industria debe ser reivindicado, no desde el alarde de vida moderna en la que la cocina tiene que ser más fácil y rápida para permitir el uso del tiempo en otros menesteres, sino porque en aquel tiempo resolvía el problema de la provisión de ciertos productos en lugares alejados de la vida urbana, como puede verse en el caso del pan de leche de mi tía Chocha.  
Pan de leche
Fuente (fecha)
Suministrada por María Luisa Aiscurri el 9 de octubre de 2011
Ingredientes
1 kg de harina leudante
700 cc de leche
Sal
1 cucharada de aceite o grasa de pella
Preparación
1.- Preparar la masa en un bol como si se fuera hacer una pizza.
2.- Colocar la masa en un molde de torta y llevarla a un horno con fuego mediano por 30 minutos.
Comentarios
13/10/11
La tía no aclara si hay que dejar descansar la masa antes de llevarla al horno. Por su relato parece que no es necesario.
Lo importante es que sea harina leudante, es decir, mezclada con polvo de hornear, no con levadura.
La tía tampoco me aclaró cómo debo preparar el molde. Le voy a poner un poquito de aceite.
01/05/12
Agregué los siguientes detalles a la receta: 1) amasé por cinco minutos el bollo, 2) coloque la masa en una asadera, previamente aceitada, 3) dejé descasar la masa por 30 minutos y 4) lo cociné en la parte superior del horno a 160° C por 45 minutos.
Seguramente el gusto de mi pan no será similar al que comía en la infancia porque la tía lo preparaba con leche recién ordeñada y lo horneaba en una cocina económica y por muchas otras cosas que intuyo, pero aún no puedo descifrar... y sin embargo, me gusta este pan que salió de mis manos y que tiene un gusto a conquista de lo añorado. 

4 comentarios:

  1. Seguro que está buenísimo, Mario. Si te ha salido bien sin dejar leudar la masa, perfecto, a lo mejor no hace falta, porque un exceso de fermentación te puede estropear el pan, no es bueno. Tendré que probarlos. Un saludo y a la espera de las recetas que nos has anunciado.

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    1. Gracias, José, por tus comentarios.
      Como ha dicho Quevedo: "¿Quién, que siendo tan cristiana, tiene la cara de hereje?".
      El secreto de esta preparación está en la harina leudante que propicia un pequeño efecto de levado (también se puede hace con harina común y polvo de hornear).
      Ahora bien, a mí me salió aceptablemente bien; pero en un horno de leña con leche gorda, directa del ordeñe, debe ser insuperable.
      me gustarías que ensayaras la receta y me contaras tus resultados.

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  2. Esto tengo que proibarlo.qué blog tan interesante tienes, muy sorprendente..me quedo por aquí siguiéndota y fisgando un poquito.

    Feliz domingo
    Muaks
    Carmen
    www.dietamediterraneasana.blogspot.com

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